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9.5.20

San Juan de la Cruz y santa Teresa de Jesús, hoy en "ABC" y "ABC Cultural" (9.5.2020)

En el periódico español (de tirada nacional) ABC y en el suplemento ABC Cultural de hoy (9.5.2020) he hallado dos menciones:


1) "Soledad sonora" (verso del famoso poema Cántico espiritual de san Juan de la Cruz) en el titular de la noticia al hablar del vacío que hay en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid... 

 
Arriba: titular en negrita (detalle) -- Abajo: foto, titular y noticia
Se menciona un poema de José Bergamín; pero la expresión original "soledad sonora" es de san Juan de la Cruz 
 

2) Se menciona el libro de Las Moradas de santa Teresa de Jesús en la última respuesta de la entrevista cultural a Alaska (en la última página del suplemento del periódico ABC de hoy [9.5.2020]: el suplemento ABC Cultural): 

 Arriba: última pregunta de la entrevistadora (Carmen R. Santos) y última respuesta de Alaska (quien aparece en la foto central de la página completa reproducida abajo) en la última página del suplemento ABC Cultural, en donde menciona con toda normalidad el libro de Las Moradas de santa Teresa de Jesús (del siglo XVI) junto a los actualmente famosos cómics de Marvel (siglo XX, llevados al cine en el siglo XXI)
 


1.6.17

Algo sobre san Justino

San Justino
(filósofo, converso y mártir, +165)

El mes de junio lo hemos inaugurado (1 de junio) con uno de los primeros conversos: san Justino. Dejo aquí algunas pistas curiosas sobre este santo curioso: Justino, primero filósofo; luego, ya en edad madura, converso; por fin, mártir al testimoniar su fe (muere en el año 165).

Evidentemente, todo el que estudie el período patrístico, tiene que admitir que Justino se convirtió; le sirvió en parte la filosofía para llegar a la verdad de la fe; en ese sentido podríamos decir que no fue un Pablo (no cayó ni del potro ni del caballo, ni siquiera de un ponny) ni tampoco, diríamos, fue un Agustín; aunque, si hay que escoger alguno de los dos para compararlo, podría ser que fuera más un Agustín en el sentido de que tuvo un proceso hasta su conversión, que no fue inmediata (por un golpe de la gracia...).

Desde siempre se ha reconocido, pues, el 'estatus' de converso de Justino. Si nos vamos un poco atrás, ya aparece en la magna obra de Esslinger, ese sacerdote suizo que investigó sobre los conversos allá por 1840; del mismo modo, Huby, especialista donde los haya, de inicios del siglo XX (1919), también lo recoge en su recopilación de casos (en francés); el italiano Barra (de mediados del siglo XX, 1959) igualmente lo menciona en su estudio sobre la psicología de los conversos (hay traducción en varios idiomas, entre ellos, en español); el profesor Morales (Universidad de Navarra, Opus) -tras investigar poco a poco y de lleno el caso paradigmático del cardenal Newman (1976, 1978, 1979 y 1983), también tiene en 1984 un estudio acerca de «La investigación sobre San Justino y sus escritos» (en Scripta Theologica, de Pamplona, tomo 16, p. 869-896); en la misma revista, el profesor Merino también publicó unos años después (1987) otro artículo de investigación -más pequeñín que el anterior de Morales- sobre la conversión de S. Justino («Condiciones espacio-temporales de la conversión cristiana en San Justino Mártir», en el tomo 19, p. 831-840); por otro lado, en el santoral abreviado que hace el norteño Núñez Uribe en la editorial Verbo Divino (1991), sale mencionado S. Justino; el famoso César Vidal, que hacia 1992 no era tan conocido o no tan mediático y que, entonces, era Vidal Manzanares, en su diccionario de patrística (editorial Verbo Divino de nuevo), evidentemente, también lo cita; y ¡cómo no! aparece en el Diccionario patrístico y de la antigüedad cristiana, que en dos gruesísimos volúmenes dirigidos por el agustino italiano Àngelo Di Berardino, tiene publicado la editorial Sígueme (de los Operarios Diocesanos, en Salamanca [1992, pero tengamos presente que es traducción del italiano, con lo cual el original es de algún año anterior]), en cuyo segundo tomo se le dedica un artículo, por el agustino De Simone (p. 1.224-1.226); el cardenal Doré, en el tomazo (en francés) conmemorativo que regaló a la cristiandad cuando íbamos a entrar en el III milenio, le dedica un capítulo, reconociendo que fue uno de los 365 momentos-clave de la historia de la Iglesia cristiana (concretamente, católica: «Justino de Roma. Un gran filósofo hizo de su vida su amor a Cristo») y lo menciona repetidamente a lo largo de su magna obra (es que titula su obra como 365 días del año, pues 365 capítulos de dos páginas o tres, o como mucho cuatro, sobre momentos-clave de la Historia de la Iglesia); asimismo, las monjas cistercienses Carrasquer Pedrós y Saratxaga González, en su importante, único e interesantísimo estudio sobre Matrología (2001), publicado por la editorial Monte Carmelo (de los carmelitas descalzos de Burgos), también lo mencionan; de igual modo, en la edición de la misma editorial Monte Carmelo de la guía abreviada de padres de la Iglesia del máximo especialista Hamman (2006), se halla una extensísima mención (10 páginas: 26-36); y finalmente, el agustino Del Olmo Veros, en su volumen dedicado a los conversos en la era patrística (publicado por la editorial Edibesa, en esa colección inventada por el siempre genial P. José Antonio Martínez Puche, dominico, titulada "El Camino de Damasco", y que tiene 7 volúmenes, como signo de la perfección: y abarca desde el siglo I hasta el siglo XXI...), también aparece mencionado varias veces, y le dedica por fin un espacio de honor (esta vez, el doble que en Hamman: 20 páginas: 167-187). Ya, por último, una curiosidad curiosa: el jesuita converso Cyril Charles Martindale (1879-1963), ensayista, profesor y predicador londinense, fue conocido por su faceta de biógrafo de ciertos conversos; ¿a qué no adivináis de quiénes -conversos- hizo biografías? Pues sí: de S. Justino, del beato Newman y de monseñor Benson... Trío de ases, porque vemos, de nuevo, que Newman aparece aquí y allá, y siempre por algún lado se cuela nuestro Justino. ¡Bravo por él! De él, precisamente, el papa Benedicto XVI ha hablado (y escrito) en esas magníficas audiencias (como las 'mercoledinas' del beato Juan Pablo II, pero más enjundiosas aún), en donde va pasando revista a toda figura que haya marcado la vida de la Iglesia; además, él que es tan especialista y tiene un hondo, hondísimo, conocimiento reposado sobre la patrística, creo que le encantó (y nos encantó) con su comentario sobre S. Justino. Así que... no nos queda más remedio que decir: "San Justino, querido, 'ora pro nobis'".


11.5.17

Recorrido papal del siglo XX (1901-2000): la DSI

Vamos a hacer un repaso muy breve a los papas de la Iglesia católica en el siglo XX, fijándonos en la "Doctrina Social de la Iglesia" (sigla: DSI) que han dado a luz en sus diversas encíclicas y en otros documentos.


1. León XIII (papa de 1878 a 1903): el papa social

Es el papa más longevo (murió a los 94 años) y su pontificado fue el segundo más largo del presente grupo (25 años), por detrás del de Juan Pablo II (duró 27 años). Promulgó en 1892 la famosa encíclica Rerum novarum, con la que inauguró la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), la cual ha inspirado otras encíclicas o mensajes a varios papas, como veremos abajo (en el 40º, en el 50º, en el 80º y en el 100º aniversario). Con ese importante documento pontificio se intentaba recuperar al mundo obrero y abordar toda la cuestión social, teniendo en cuenta todos los acontecimientos acaecidos en el ámbito social desde la revolución industrial. Este papa inauguró el siglo XX, aunque vivió principalmente en el siglo XIX.

 2. Pío X (de 1903 a 1914): el papa doctrinal
Durante su pontificado dio doctrina para la música sacra (en 1903), doctrina contra el peligro del modernismo (la Pascendi, 1907), para la comunión a los niños (se le puede llamar, también, "el Papa de la comunión a los niños" o "el Papa de la Eucaristía") y, en el plano de la doctrina social de la Iglesia, fue el primero que dio una síntesis doctrinal sobre la Acción Católica, es decir, sobre los laicos en la Iglesia. También es conocido el Catecismo de San Pío X, debido a que también se preocupó en ofrecer una síntesis de la fe.

 3. Benedicto XV (de 1914 a 1922): el papa 'profeta de la paz'

Su pontificado estuvo marcado por la I Guerra Mundial, por eso y por sus insistentes llamadas a la paz en Europa, fue llamado "profeta de la paz"; de hecho, escribió la Pacem Dei munus (en 1920) sobre la restauración cristiana de la paz. En su pontificado se promulgó el Código de Derecho Canónico (1917), algo sin precedentes durante los anteriores 19 siglos de la Iglesia. Es un papa muy desconocido para el común de los cristianos (aún más para los no cristianos); en cambio, en él se inspiró Bendicto XVI (en 2005), tomando su nombre y diciendo que su papado sería corto, como el de Benedicto XV; lo cual se ha verificado en febrero de 2013, con su famosa renuncia.

4. Pío XI (de 1922 a 1939): el papa 'vaticano'

En 1922 se firmaron los "Pactos de Letrán" o "Pactos Lateranenses", dados en la Basílica de San Juan de Letrán, sede del Obispo de Roma (es el único obispo de la Iglesia católica que también es Papa), por los que se creaba el actual estado de la Ciudad del Vaticano, soberano e independiente, de muy reducido terreno, en Roma. Se ponía fin, definitivamente, a la larga historia de los antiguos Estados Pontificios. A Pío XI le tocó el tiempo de entreguerras (la I y la II mundiales); por eso escribió la Quadragesimo anno, sobre la restauración del orden social, cuando se cumplían 40 años de la Rerum novarum (encíclica de León XIII, el primer papa en el s. XX). Su secretario de estado, el cardenal Pacelli (futuro Pío XII), cosiguió el Concordato alemán en 1933 (con el III Reich). En 1937 firmó Pío XI dos documentos condenando tanto el nazismo como el comunismo, respectivamente.

 5. Pío XII (de 1939 a 1958): el papa diplomático

A este papa le tocó vérselas con los regímenes en medio de la II Guerra Mundial. Se vio recluido en el Vaticano por el régimen nazi. Había sido nuncio y luego secretario de Estado con el papa anterior (Pío XI) y suyo propio, cosa que llamó la atención, aunque él conocía perfectamente toda la curia vaticana y el oficio propio curial. Un radiomensaje suyo en 1941, recordó los 50 años de la Rerum novarum (de León XIII). También fue el "Papa mariano", por la proclamación del dogma de la Asunción de María (en 1954). Contrariamente a lo que se suele decir, falseando la verdad, ayudó a los judíos en su pontificado, de muchas maneras: directa e indirectamente; no condenó el nazismo porque ya estaba condenado (ver lo dicho de Pío XI) y porque podía acarrear grandes tragedias.

 6. Juan XXIII (de 1958 a 1963): el papa bueno

Su figura oronda y su faz bonachona, unidas a una gran cantidad de anécdotas suyas que rápidamente se propagaron, además de su talante bueno y positivo, hicieron que pronto se le llamara "el Papa bueno", que no significa "bonachón" en sentido peyorativo. De hecho, ese supuesto 'bonachón' convocó el II Concilio Ecuménico del Vaticano, dejando a todos con la boca abierta, pues nadie se lo esperaba. Rehabilitó a algunos teólogos renovadores pero anteriormente puestos en entedicho. Comenzó la renovación de la Iglesia. También promulgó la Mater et magistra (1961) y la Pacem in terris (1963), retomando la línea de la "Doctrina Social de la Iglesia" (DSI): por un lado eclesiológica (la Iglesia, como madre y maestra) y, por otro, la paz, en un mundo que se hallaba partido en dos, por la llamada "guerra fría", que él supo deshelar a base del calor que infunde la caridad y la oración.

7. Pablo VI (de 1963 a 1978): el papa sabio

Fue el Papa del Concilio Vaticano II, pues lo llevó a término, lo clausuró, y orientó su puesta en funcionamiento. Del mismo modo, convocó los primeros Sínodos monográficos en Roma, para toda la Iglesia. Promulgó la Populorum progressio (1967) y también la Octogesima adveniens (1971), a los 80 años de la Rerum novarum (de León XIII), en doctrina social de la Iglesia. Fue muy pensativo y conocido por su sabiduría, reflexión y moderación. Para los temas complejos, nombró comisiones; una de ellas trató los temas bioéticos, y ello dio lugar a la Humanae vitae (1968), la cual causó gran revuelo porque, básicamente, se trataba de temas sensibles para la sociedad.

8. Juan Pablo I (1978): el papa sonriente
El Papa sonriente. Ésa es la imagen que ha quedado de este papa de tan breve pontificado (apenas un mes): la de su gran sonrisa, que ya mostró en la anterior responsabilidad como patriarca de Venecia (antes de ser papa) y luego al ser elegido en el cónclave. Se acercó a todos, especialmente a los niños y, desde ellos, explicaba toda la doctrina católica con palabras muy sencillas, fáciles de entender para todos los públicos, plasmadas en sus cartas, tituladas como Ilustres señores (publicadas en la BAC minor). Quiso renovar la curia vaticana, pero no le dio tiempo.

9. Juan Pablo II (de 1978 a 2005): el papa viajero

Este gran papa (ha sido llamado ya: "Juan Pablo II el Grande" o "Juan Pablo II Magno") llevó el papado a la calle, a todos los continentes y países a los que alcanzó con sus numerosos viajes (más de un centenar) durante su larguísimo pontificado (27 años). Se inventó las JMJ o Jornadas Mundiales de la Juventud, por eso también es llamado "Papa de los jóvenes".  Fue el primer papa no italiano en el siglo XX y, además, el primero polaco de toda la historia de la Iglesia. También "Papa mariano", como Pío XII, con la constante de la Virgen de Fátima en su pontificado (incluso en las interpretaciones del grave atentado que sufrió). Protagonista de la caída del Muro de Berlín, primer papa que visitó Cuba y la Cuba comunista de Fidel Castro... Es el papa de "la primera vez que el Papa hizo esto o aquello", por lo cual será recordado de múltiples modos y en numerosos lugares, donde hoy se alzan grandes estatuas que lo conmemoran. En DSI, promulgó la Laborem exercens (1981), la exhortación postsinodal Sollicitudo rei socialis (1987: sobre el papel de los laicos en el mundo de hoy) y la encíclica Centesimus annus (1991), ésta a los 100 años de la Rerum novarum (de León XIII, en 1892). Como vemos, pues, aquella encíclica de León XIII ha hecho un recorrido memorable y conmemorado a lo largo y ancho del siglo XX. Consiguió cruzar el umbral del siglo XXI y del III milenio (como le había profetizado el cardenal primado de Polonia y su mentor); y sobre ello escribió varios documentos (la Tertio millennio adveniente, para preparar el Jubileo 2000 y la Novo millennio ineunte, donde habla de la espiritualidad de la comunión: gran redescubrimiento de cara al siglo XXI, para la Iglesia y el mundo).
 (No están descritos Benedicto XVI ni Francisco por haber sido elegidos papas en el siglo XXI.)

27.2.17

Memoria de los libros leídos (5ª parte)

Vamos con la 5ª entrega de mi propia memoria lectora (de libros y artículos leídos). Para las otras entregas véase: 1ª parte (aquí); 2ª parte (aquí); 3ª parte (aquí); 4ª parte (aquí). Como siempre digo, animo al lector a elaborar pacientemente su propia memoria (listado) de lectura, pues se dará cuenta entonces de todo el conocimiento adquirido, de toda la sabiduría que ha ido acumulando a lo largo de los años, de todo aquello que le influyó (aunque en principio no se acuerde, y solo lo recuerde al hacer memoria de todo ello...).



  • ALCALDE CRESPO, Gonzalo, Inventario de Ermitas, Oratorios y Humilladeros de la Provincia de Palencia. Vol. I. Cerrato y Tierra de Campos (I). Diputación de Palencia, Palencia 2002. 364 pp. [Contiene 60 fichas patrimoniales de ermitas, oratorios y humilladeros de las comarcas del sur de la provincia palentina.]
  • AYÁN, Juan José - Manuel CRESPO - Jesús POLO - Pilar GONZÁLEZ, Osio de Córdoba. Un siglo de la historia del cristianismo. Obras, documentos conciliares, testimonios. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC normal, 712), Madrid 2013. 932 pp. [Investigación documental de todos los textos escritos por Osio de Córdoba, de sus obras y de las actas firmadas por él, así como también de los textos en los que él aparece citado, mencionado o en los que se habla profusamente de él: recopilación documental impresionante.]  
  • BORGHESE, Alejandra, Con ojos nuevos. Un viaje a la fe. 10ª ed. Ediciones Rialp, Madrid 2014. 176 pp. [Original italiano: Con occhi nuovi. Versión española realizada por José Ramón Pérez Arangüena. 1ª ed.: mayo de 2006; 10ª ed.: septiembre de 2014.]  
  • CANO MOYA, Antonio - Joaquín SUÁREZ BAUTISTA, Dios ríe. Carta (apócrifa) de san Atanasio de Alejandría a su comunidad que peregrina en la Villa y Corte, donde se refiere el mandamiento de la alegría y se exhorta al contento y a la risa. Editorial Sal Terrae (El Pozo de Siquem, 43), Santander 1990. 128 pp. [El subtítulo que aparece en cubierta y en portadilla es: Exhortación al contento y la alegría. Eso de "San Atanasio de Alejandría" viene porque los dos autores, sacerdotes, han compartido el servicio pastoral en la comunidad parroquial de San Atanasio, en el madrileño barrio de Tetuán.]  
  • CHRISTIE, Agatha, Asesinato en el Orient Express. El misterioso señor Brown. Los Cuatro Grandes. Ediciones Orbis (Grandes maestros del crimen y misterio, 10. Obras completas de Agatha Christie, III), Barcelona 1984. 464 pp. [Originales ingleses: Murder on the Orient Express (1933). The Secret Adversary (1922). The Big Four (1927). Traducción de las tres obras: Diorki, traductores.]  
  • DE PABLO MAROTO, Daniel, OCD, El Teresianismo. Teología, Espiritualidad y Moral. Monte Carmelo (Mística y Místicos), Burgos 2015. 352 pp.
  • DOYLE, Arthur Conan, Su último saludo en el escenario. Edición especial para "El Observador". Ediciones Orbis (Serie Sherlock Holmes, 23), Barcelona 1991. 160 pp. [Título original (en inglés): His last how. Traducción: Armando Lázaro Ros. Obras completas de Conan Doyle. Incluye los siguientes relatos: «I. La aventura del Pabellón Wisteria», pp. 7-32; «II. La aventura de la caja de cartón», pp. 32-49; «III. La aventura del círculo rojo», pp. 49-65; «IV. La aventura de los planos del "Bruce-Partington"», pp. 66-90; «V. La aventura del detective moribundo», pp. 90-104; «VI. La desaparición de Lady Frances Carfax», pp. 104-121; «VII. La aventura del pie del diablo», pp. 121-142; «VIII. Su último saludo en el escenario», pp. 142-156.]   
  • ESQUIROL CALAF, José María, La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad. Acantilado. Quaderns Crema (El Acantilado, 305), Barcelona 2016. 180 + [12] pp. [1ª edición: marzo de 2015; 5ª reimpresión: noviembre de 2016.]  
  • FIGA I VAELLO, Jaume (ed.) - DRAKE, Tim, Una bella historia. La conversión de Eduardo Verástegui y las vida que ha cambiado. Ediciones Palabra (Palabra hoy), Madrid 2009. 128 pp. [Traducción (del texto de Tim Drake) de Luis Antonio de Larrauri. Se intercalan en el libro textos nuevos e inéditos como textos ya publicados (entrevistas) en España o también algunos textos publicados en inglés y traducidos aquí al castellano.]   
  • GONZÁLEZ MONTES, Mons. Adolfo (ed.), Las Iglesias Orientales. Edición dirigida y preparada por Mons. González Montes, Catedrático de Teología Fundamental y Director del Centro de Estudios Orientales «Juan XXIII». Biblioteca de Autores Cristianos (BAC Normal, 604), Madrid.  xviii+806 pp. [Los colaboradores y las colaboraciones que contiene este libro son las siguientes: (Primera parte. Roma y el Oriente cristiano): (1) Dr. Mariano Sanz y Lic. Juan Cruz Arnanz Cuesta, «Capítulo 1. El "afecto oriental" de los Papas, de León XIII a Juan Pablo II. Roma y las Iglesias del Oriente cristiano», pp. 5-108; (2) Dr. John H. Erikson (ortodoxo), «Capítulo II. La Carta apostólica Orientale lumen y el diálogo para la unidad entre católicos y ortodoxos. Perspectiva ortodoxa», pp. 109-129; (Segunda parte. La tradición bizantina): (3) Dr. Sebastià Janeras, «Capítulo III. Introducción a la teología ortodoxa», pp. 133-254; (4) Dr. Dimitry V. Pospielovsky, «Capítulo IV. Momentos clave en la historia de la Iglesia Ortodoxa Rusa», pp. 255-312; (5) Dr. Stefano Parenti, «Capítulo V. Espíritu y desarrollo de la liturgia bizantina», pp. 313-346; (6) Dr. Pedro Rodríguez, «Capítulo VI. El diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. I. De los inicios a la Relación de Bari (1962-1987)», pp. 347-458; (7) Mons. Adolfo González Montes, «Capítulo VII. El diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. II. De la Relación de Bari a la Relación de Balamand (1986/87-1993/95)», pp. 459-565; (8) Mons. Eleuterio F. Fortino, «Capítulo VIII. El diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. III. La cuestión del "uniatismo" y su solución», pp. 565-592; (Tercera parte. Las Iglesias Orientales antiguas): (9) Dr. Pablo Gefaell, «Capítulo IX. Las Iglesias orientales antiguas ortodoxas y católicas», pp. 595-643; (10) Dr. José Ramón Villar, «Capítulo X. El diálogo teológico entre católicos y ortodoxos orientales», pp. 645-717; (11) Apéndice. Texto bilingüe (latino y español) de la Carta apostólica Orientale lumen de Juan Pablo II (1995), pp. 719-787.]  
  • HAHN, Scott y Kimberly, Roma dulce hogar. Nuestro camino al Catolicismo. Sexta edición. Adaptación al español por Testimonio de Autores Católicos Escogidos. Testimonio de Autores Católicos Escogidos, Puerto Rico 2011. 178 pp. [Impreso en República Dominicana. Original estadounidense (en inglés): Rome sweet home. Our journey to Roman Catholicism. Ignatius Press, San Francisco (California) 1993.]   
  • HUSILLOS TAMARIT, Ignacio, La misericordia en algunos conversos. Edición separata de «Revista de Espiritualidad» (Madrid). Tomo 75. Nº 300 (2016), pp. 411-436.   
  • MARTÍN DESCALZO, José Luis, Dios es alegre. Antología del humor español posconciliar. Propaganda Popular Católica [PPC] (colección Vida Nueva, 8), Madrid 1971. 232 pp. [Obra en que se intercalan textos del autor y selección hecha por él de viñetas de humor sobre temas religiosos posconciliares (tras el Concilio Vaticano II, 1962-65) de diversos autores, viñetistas o dibujantes de humor gráfico españoles, quienes publicaban sus respectivas viñetas en varios medios de comunicación (periódicos y revistas).] 
  • MARTÍNEZ PUCHE, José Antonio, O.P. - DE LA MOTA, Ignacio H. - DEL OLMO VEROS, Rafael, O.S.A., Enciclopedia de la Virgen. EDIBESA (Biblioteca Mariana, 9/12. Grandes firmas Edibesa, 68), Madrid 2002. X + 1.926 pp. [Director de la colección (y de la editorial): P. José Antonio Martínez Puche. Aunque el Depósito Legal es de 2002, la edición data de 2003, ya que la «Introducción» (pp. IX-X) está fechada el 1 de enero de 2003.]   
  • PÉREZ LÓPEZ, Pablo (ed.), Personajes de fe que hicieron historia. Isabel - Legazpi - De Gaulle - Gaudí - John Ford - Lemaître. Ediciones Rialp (Libros Rialp), Madrid 2014. 208 pp. [Está compuesto de las siguientes colaboraciones: «Presentación», por el editor, pp. 9-14; Álvaro Fernández de Córdova, «Isabel la Católica. La fe de una reina», pp. 15-45; Inmaculada Alva, «Miguel López de Legazpi. El primer cristiano que gobernó en Extremo Oriente», pp. 46-78; Pablo Pérez López, «Charles de Gaulle. Las creencias del líder de la Francia libre», pp. 79-111; Jorge Latorre, «Antoni Gaudí. Los fundamentos intemporales de un maestro de la arquitectura actual», pp. 112-159; Ruth Gutiérrez Delgado, «La mirada poética de John Ford. En rescate de la persona a través de la compasión», pp. 160-187; Eduardo Riaza Molina, «Georges Lemaître. Y la teoría del big bang», pp. 188-207.]  
  • POVEDA, Juan Ignacio, Bartolomé Lloréns. Una sed de eternidades. Prólogo de Carlos Bousoño. Ediciones Rialp (Libros Rialp), Madrid 1997. 208 pp. [«Pórtico», de Carlos Bousoño, pp. 9-10; «Introducción», pp. 11-15, del autor. «Biografía de Bartolomé Lloréns Royo», pp. 17-105; «Antología cronológica de sus poemas», pp. 107-199. «Índice alfabético de los poemas», pp. 201-203.]   
  • RATZINGER, Cardenal Joseph, La sal de la tierra. Cristianismo e Iglesia católica ante el nuevo milenio. Una conversación con Peter Seewald. 9ª edición. Ediciones Palabra (Libros Palabra, 19), Madrid 2006. 320 pp. [1ª ed.: abril 1997; 2ª ed.: septiembre 1997; 3ª ed.: marzo 1998; 4ª ed.: abril 2005; 5ª ed.: abril 2005; 6ª ed.: junio 2005; 7ª ed.: julio 2005; 8ª ed.: octubre 2005; 9ª ed.: enero 2006. Título original (alemán): Salz der erde.  Deutsche Verlags-Anstalt GmbH, München (Deutschland) 1996. - Director de la colección (en la editorial Palabra): Juan José Espinosa. En la cubierta se lee: «Quién es y cómo piensa Benedicto XVI», subtítulo añadido a partir de la 4ª edición.]  


  • RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Mª Isabel (dir.), Sentido de la vida ante la crisis. Con la colaboración especial de: Fco. Javier SANCHO FERMÍN; Joaquín GARCÍA-ALANDETE; J. Francisco GALLEGO PÉREZ; Enrique GALÁN SANTAMARÍA; Juan MARTÍN VELASCO; Werner J. MEINHOLD; Raquel TORRENT GUERRERO; Mariano BETÉS DE TORO; Natàlia PLÀ; José Antonio DELGADO GONZÁLEZ. Editorial Monte Carmelo - CITeS. Universidad de la Mística (Colección «Antropología, Psicología y Espiritualidad». «Cátedra Edith Stein» de Psicología y Espiritualidad, 2), Burgos 2012. 236 pp. [Este libro se compone de las siguientes colaboraciones: «Introducción», pp. 7-9 (por Maribel Rodríguez, Directora de la Cátedra Edith Stein); Fco. Javier Sancho  Fermín, ocd, «"He aprendido a amar la vida desde que sé para qué vivo". Edith Stein: paradigma de búsqueda del sentido de la vida», pp. 11-30; Maribel Rodríguez, «¿Tiene sentido la vida ante la enfermedad y la muerte», pp. 31-49; Joaquín García-Alandete, «Inteligencia emocional, optimismo y crisis existenciales», pp. 51-81; J. Francisco Gallego Pérez, «Paradojas existenciales: el vacío, fuente de sentido», pp. 83-96; Enrique Galán Santamaría, «Crisis como emergencia del sentido», pp. 97-118; Juan Martín Velasco, «La experiencia de la "noche oscura", crisis radical y oculta fuente de sentido», pp. 119-169; Werner J. Meinhold, «El sentido de la vida en la crisis», pp. 171-181; Raquel Torrent Guerrero, «Jerarquía evolutiva. Del problema al Sentido de la Vida, pasando por el Conflicto y la Crisis», pp. 183-191; Mariano Betés de Toro, «El humor como búsqueda de sentido en las crisis», pp. 193-208; Natàlia Plá, «La humildad óntica en la crisis y reubicación del sentido», pp. 209-218; José Antonio Delgado González, «Creatividad y trascendencia ante las crisis», pp. 219-230.] 
  • SALAVERRI, José María [marianista], Orar con los santos de nuestro tiempo. PPC (Manuales de oración, 1), Madrid 2012. 224 pp. [Las figuras tratadas son las siguientes: 1. Beata Isabel de la Trinidad (ocd), virgen, pp. 9-12; 2. Beato Carlos de Foucauld, pastor y mártir, pp. 13-16; 3. Beatos Jacinta y Francisco Marto, virgen y varón, pp. 17-20; 4. Santa Teresa de los Andes (ocd), virgen, pp. 21-24; 5. Beato Carlos I de Austria, varón, pp. 25-28; 6. Venerable Ana de Guigné, virgen, pp. 29-32; 7. Beato Pier Giorgio Frassati, varón, pp. 33-36; 8. Venerable León Dehon, pastor y fundador, pp. 37-40; 9. Siervo de Dios Antonio Gaudí, varón, pp. 41-44; 10. Beato Miguel Agustín Pro (sj), pastor y mártir, pp. 45-48; 11. Beato José Sánchez del Río, mártir, pp. 49-52; 12. Beato Juan María de la Cruz (sacerdote del Sagrado Corazón de Jesús), pastor y mártir, pp. 53-56; 13. Beata Victoria Díez (Institución Teresiana), mártir, pp. 57-60; 14. San Rafael Arnáiz (ocso), varón religioso, pp. 61-64; 15. Beato Anselmo Polanco (agustino), pastor -obispo- y mártir, pp. 65-68; 16. Beato Manuel González, pastor -obispo-, pp. 69-72; 17. Filósofo Henri Bergson, pp. 73-76; 18. San Maximiliano María Kolbe (ofmconv), pastor y mártir, pp. 77-80; 19. Santa Edith Stein (ocd), mártir y compatrona de Europa, pp. 81-84; 20. Beato Santiago Gapp (marianista), pastor y mártir, pp. 85-88; 21. Venerable Edel Mary Quinn (Legión de María), mujer, pp. 89-92; 22. Beato Clemens August cardenal von Galen, pastor -obispo-, pp. 93-96; 23. Beato Karl Leisner, pastor y mártir, pp. 97-100; 24. Beato Eugenio Bossilkov (pasionista), pastor -obispo- y mártir, pp. 101-104; 25. San Alberto Hurtado (sj), pastor, pp. 105-108; 26. Siervo de Dios Vladimiro Ghika, pastor, pp. 109-112; 27. Siervo de Dios Alcide de Gasperi, varón, pp. 113-116; 28. Sierva de Dios María Isabel Satoko Kitahara, mujer, pp. 117-120; 29. Santa Juana Beretta, mujer, pp. 121-124; 30. Beato Juan XXIII, pastor -papa-, pp. 125-128; 31. Venerable Faustino Pérez-Manglano Magro, varón, pp. 129-132; 32. Siervo de Dios Robert Schuma, varón, pp. 133-136; 33. Sierva de Dios Madeleine Delbrêl, mujer, pp. 137-140; 34. Beata Anuarite Nengapeta (hermana educadora), mártir, pp. 141-144; 35. Fundador Joseph cardenal Cardijn (fundador de la JOC), pp. 145-148; 36. Beato Manuel Lozano Garrido ("Lolo"), varón, pp. 149-152; 37. Santa Maravillas de Jesús (ocd), virgen, pp. 153-156; 38. Sierva de Dios Clara de Castelbajac, mujer, pp. 157-160; 39. Siervo de Dios Giorgio La Pira, varón, pp. 161-164; 40. Sierva de Dios Dorothy Day, mujer, pp. 165-168; 41. Siervo de Dios Óscar Romero, pastor -obispo- y mártir, pp. 169-172; 42. Siervo de Dios Eduardo Ortiz de Landázuri, varón, pp. 173-176; 43. Siervo de Dios Segundo Llorente, pastor, pp. 177-180; 44. Rey Balduino I (de Bélgica), varón, pp. 181-184; 45. Siervo de Dios Christian de Chergé, pastor y mártir, pp. 185-188; 46. Beata Teresa de Calcuta (mc), virgen, religiosa (los que se dedican a una actividad caritativa), pp. 189-192;  47. Siervo de Dios Julius Nyerere, varón, pp. 193-196; 48. Siervo de Dios Francisco Javier cardenal Van Thuan, pastor - obispo-, pp.197-200; 49. Siervo de Dios Werenfried van Straaten (premostratense), religioso (los que se dedican a una actividad caritativa), pp. 201-205; 50. Beato Juan Pablo II, -pastor (papa)-, pp. 205-208; 51. Hermano Roger de Taizé, varón y mártir-, pp. 209-212; 52. Chiara Lubich, pp. 213-216.]  
  • SENDER, Ramón J., La tesis de Nancy. Vigesimoprimera edición. Editorial Magisterio Español (E.M.E.S.A.) (colección Novelas y Cuentos, 25), Madrid 1982. 336 pp. [La colección "Novelas y Cuentos" fue fundada en 1929 por José N. de Urgoiti; en la segunda época la dirigió José Luis Sastre, momento en que salió publicado este libro; parece que esta colección tuviera una sección o subsección llamada "Novela española s. XX", a la que pertenece la presente obra. La 1ª ed. en esta editorial del presente libro data de 1969. Libro de gran humor, fino, sutil y descacharrante; aconsejable para doctorandos...]   
  • SWIFT, Jonathan, Los viajes de Gulliver. Diario El País (El País Aventuras, 5), Madrid 2004. 360 pp. [Traducción: Pollux Hernúñez.]  
  • VIZCAÍNO CASAS, Fernando, Las anécdotas del humor. Humor con humor se paga. Editorial Planeta (Humor), Barcelona 2004. 192 pp. [«I. El sentido del humor», pp. 11-28; «II. Gómez de la Serna», pp. 29-41; «III. Jardiel Poncela», pp. 45-58; «IV. Agustín de Foxá», pp. 59-65; «V. Wenceslao Fernández Flórez», pp. 67-78; «VI. Tono», pp. 81-90; «VII. Miguel Mihura», pp. 91-100; «VIII. Intermedio de humor político», pp. 101-112; «IX. Edgar Neville», pp. 115-123; «X. José López Rubio», pp. 125-131; «XI. Álvaro de Laiglesia», pp. 135-142; «XII. Mingote», pp. 143-150; «XIII. Enrique Herreros», pp. 151-158; «XIV. Evaristo Acevedo», pp. 161-172; «Julio Camba y otros más», pp. 173-.182 «Bibliografía», pp. 183-184; «Índice onomástico», pp. 185-190.]     
  • WELLS, Herbert George, El Hombre Invisible. Diario El País (El País Aventuras, 7), Madrid 2003. 216 pp. [Traducción y notas de Julio Gómez de la Serna.]   


  • Total páginas leídas (en la presente entrega):            8.392 pp.

    12.11.16

    S. Josafat: converso, monje, obispo y mártir

     
    San Josafat, podríamos decir, es nuestro patrón de los conversos orientales -llamados inicial y despectivamente "uníatas" por sus cohermanos de su confesión cristiana oriental (ortodoxos, normalmente)- que, siendo cristianos no católicos de rito oriental, deciden hacerse católicos, conservando en todo sus ritos y sus tradiciones orientales. Es decir: son orientales y nunca dejan de serlo; y se hacen católicos, diciendo en toda su liturgia todo lo que antes decían, cambiando una sola línea: en vez de decir "en comunión con San Juan Crisóstomo [=el patriarca de referencia para todas las Iglesias ortodoxas] y con nuestro patriarca Fulano [aquí añaden el nombre del patriarca de su propia iglesia nacional y autocéfala: Alexis II {el anterior patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el actual se llama Kiril -ver aquí-} o Teoctist I {el anterior de la Iglesia Ortodoxa Rumana, ver aquí; el actual se llama Daniel}, etc.]"; pues bien, en vez de hacerlo así, una vez 'convertidos', es decir, en comunión con la Sede de Roma, dicen entonces: "en comunión con el Papa Francisco y nuestro metropolita Mengano [y dicen aquí el nombre del patriarca, jerarca, arzobispo, eparca, obispo, vicario apostólico o prelado católico que esté en esos momentos al frente -en activo- de su Iglesia oriental católica]". Así de sencillo. Y eso que no es nada sencillo haber llegado hasta ahí...

    San Josafat se encargó en el siglo XVII de que hoy, en el siglo XXI, pudiéramos llegar a algo tan sencillo: la comunión de las Iglesias occidentales y orientales dentro de la misma Iglesia Católica: con un derecho canónico para Occidente (publicado en 1983) y un derecho canónico para Oriente (publicado hacia 1990). Con todas las tradiciones continentales, internacionales, nacionales, regionales o locales de cada Iglesia particular (no es lo mismo los católicos de rito bizantino que los católicos de rito siro-malabar, por ejemplo: aquéllos, originariamente, situados en Europa Oriental y en Medio Oriente; éstos, ubicados principalmente en cierta parte de la India cristiana...).

    Pues bien, San Josafat es, por así decirlo, nuestro querido patrón de la unidad entre Oriente y Occidente. Josafat era oriental. Eso para empezar. Y llegado cierto momento, se 'convierte' en la forma nás sencilla de todas las conversiones (no contamos aquí las reconversiones de los ya católicos), es decir, la forma de la comunión con Roma: es decir, deja de estar separado de Roma (Iglesia Católica) y decide unirse a la comunión de todas las Iglesias (como era en los primeros siglos del cristianismo: todas en comunión, siendo la Iglesia de Roma la que las presidía a todas, presidía en la comunión y en la caridad). Decidió también hacerse monje, siguiendo la regla de San Basilio, por eso se llaman "monjes basilianos"; y estos monjes, podemos decir, son orientales, o sea: siguen todas las tradiciones y ritos orientales, estando en comunión con Roma. Y así, nuestro Josafat, aprendió y luego supo enseñar a conservar todo lo propio (lo oriental), para que lo católico fuera más amplio aún: no solo lo occidental -que ya tenía la catolicidad- sino también lo oriental...

    Josafat ya era católico. Y monje. ¿Y qué más? Pues que se fijaron en él desde Roma para que patrocinase precisamente el acercamiento entre Oriente y Occidente; él se iba ganando ya las voluntades de unos y de otros, acercando a sus hermanos orientales a la sede occidental romana (por lo cual le llamaron "ladrón de almas", pues reconocían su suavidad y cercanía para con todos). Y fue entonces cuando lo nombraron obispo. Un obispo oriundo de la actual Ucrania (la gran Ucrania -como también lo fue la gran Polonia, en sus buenos momentos de expansión y reconocimiento)... Y ahí y así, su obra se engrandeció hasta sobrepasar los confines diocesanos o jurisdiccionales...

    Claro que eso no gustó a todos. Y como siempre, surgieron algunos que le tuvieron envidia (¡qué mala que es la envidia!) y ella les llevó a acabar con la vida del converso, monje y obispo. Por eso hoy lo veneramos como mártir también. Así que el bueno de Josafat lo tiene todo. ¡Vaya ejemplar! Es un ejemplo para nosotros de entrega, de opción cultural, de suavidad, de cercanía y empatía con todos, especialmente con los hermanos más reacios y alejados... ¡San Josafat, ruega por nosotros!


    Para saber más, ver aquí.
    Su tumba (se ve el cuerpo momificado) está en San Pedro del Vaticano (Roma, Italia); ver aquí.  


    (Publicada el 13.11.2013) (Republicada el 13.11.2016)

    2.11.16

    En el día de difuntos: preparar el castillo interior

    2 de Noviembre. Día de Difuntos. Conmemoración de todos los fieles difuntos. En la liturgia, tradicionalmente, 3 misas diversas en el día de hoy. Evangelio de la 1ª misa:  «En la casa de mi Padre hay muchas moradas...».

    Precisamente ese pasaje inspira a Santa Teresa de Jesús (1515-1582) para escribir su obra cumbre, el libro titulado: Las Moradas o Castillo Interior

    ¿Qué nos dice al principio de ese libro santa Teresa? Leámoslo:

    «Estando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mí, porque yo no atinaba a cosa que decir ni cómo comenzar a cumplir esta obediencia [de escribir este libro], se me ofreció lo que ahora diré, para comenzar con algún fundamento: que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas. Que si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice Él tiene sus deleites. Pues ¿qué tal os parece que será el aposento donde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimientos, por agudos que fuesen, a comprenderla, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues Él mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza.
     
    »Pues si esto es, como lo es, no hay para qué nos cansar en querer comprender la hermosura de este castillo; porque puesto que hay la diferencia de él a Dios que del Criador a la criatura, pues es criatura, basta decir Su Majestad [=Jesucristo] que es hecha a su imagen para que apenas podamos entender la gran dignidad y hermosura del ánima.

    »No es pequeña lástima y confusión que, por nuestra culpa, no entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos. ¿No sería gran ignorancia, hijas mías, que preguntasen a uno quién es, y no se conociese ni supiese quién fue su padre ni su madre ni de qué tierra? Pues si esto sería gran bestialidad, sin comparación es mayor la que hay en nosotras cuando no procuramos saber qué cosa somos, sino que nos detenemos en estos cuerpos, y así, a bulto, porque lo hemos oído y porque nos lo dice la fe, sabemos que tenemos almas. Mas qué bienes puede haber en esta alma o quién está dentro en esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos; y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura: todo se nos va en la grosería del engaste o cerca de este castillo, que son estos cuerpos.

    »Pues consideremos que este castillo tiene -como he dicho- muchas moradas, unas en lo alto, otras embajo, otras a los lados; y en el centro y mitad de todas éstas tiene la más principal, que es adonde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma.

    »Es menester que vayáis advertidas a esta comparación. Quizá será Dios servido pueda por ella daros algo a entender de las mercedes que es Dios servido hacer a las almas y las diferencias que hay en ellas, hasta donde yo hubiere entendido que es posible; que todas será imposible entenderlas nadie, según son muchas, cuánto más quien es tan ruin como yo.

    »Pues tornando a nuestro hermoso y deleitoso castillo, hemos de ver cómo podremos entrar en él. (...)

    »Porque, a cuanto yo puedo entender, la puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración, no digo más mental que vocal, que como sea oración ha de ser con consideración; porque la que no advierte con quién habla y lo que pide y quién es quien pide y a quién, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios; (...)».


    2 preguntas:

    1) ¿Cómo vivimos? Es decir: ¿vivimos "dentro" de nuestro castillo interior o dando vueltas alrededor de él, sin saber que "estamos habitados" por Dios?

    2) ¿Nos acordamos de Dios solo cuando "la muerte" (de nuestros parientes o allegados) nos golpea, o tal vez el día de difuntos, como hoy; o bien nos acordamos de Dios en todo momento: en las alegrías -dándole gracias- y en las penas -pidiéndole consuelo-?

    Por eso es bueno que "nos tomemos la temperatura espiritual": ¿qué tal va nuestra relación con Dios? Hoy que nos acordamos de nuestros difuntos, ¿cómo va nuestra vida? ¿Vivimos con plenitud o se nos pasa la vida sin enterarnos? Porque morir, moriremos. Pero ¿y vivir?
    Aprovechemos el tiempo que nos queda -no sabemos cuánto- para vivir desde Dios, desde dentro del castillo, tratando con Dios -en la morada principal- de las cosas más importantes.

    Bibliografía: Las páginas más bellas de Santa Teresa. Selección de textos: Tomás Álvarez, O.C.D., Editorial Monte Carmelo, Burgos 2008. 190 páginas. (Páginas citadas: 127-130.)

    1.11.16

    ¿Qué santos murieron hoy? (siglos I al XX)

    Como ya otros han explicado el sentido y la historia de "Todos los Santos" (ver El blog del padre Eduardo, aquí), dedico esta entrada a consignar los santos cristianos que murieron hoy y que son recordados en las iglesias particulares (regiones, diócesis, ciudades, pueblos, órdenes y otros institutos). Me remito al Martirologio Romano, en la edición española de 2007; se puede consultar un extracto (con los meses de julio a diciembre) aquí. Añado algunos datos hagiográficos-biográficos tomados de diversos blogs y páginas web católicas (en gris; resumen, aquí).

    1 de Noviembre

    1. San Cesáreo, diácono mártir; murió en Tarracina, en la costa de la región italiana del Lacio (no se sabe en qué siglo murió; seguramente del siglo III). Mini-biografía: Cesáreo de África (oriundo de África), denunció la costumbre pagana de sacrificar un joven cada año en honor del dios Apolo, arrojándolo por un acantilado. El sacerdote de Apolo (en Tarracina) lo hizo arrestar y lo llevó ante el gobernador. Fue condenado a ser metido en un saco y arrojado al mar; fue martirizado junto a san Julián, un presbítero local. (Tomado del perfil suyo en Wikipedia).

    2. San Benigno, venerado como presbítero y mártir; murió en Dijón, en la Galia Lugdunense (Imperio Romano, hoy Francia; la misma ciudad donde nació la beata Isabel de la Trinidad). (No se sabe en qué siglo murió; seguramente, el siglo III). Llamado S. Benigno de Dijón. Discusión historiográfica sobre su figura y las 'passio' halladas: aquí y aquí.

    3. San Austremonio, obispo de Arvernia (hoy Clermont-Ferrand), en la región francesa de Aquitania; según la tradición, predicó en la ciudad de Arvernia la palabra de la salvación (murió hacia el siglo III, probablemente). Minihagiografía: aquí (perfil en Wikipedia).

    4. San Juan, obispo y mártir, y san Jacobo, presbítero y mártir, ambos persas, que fueron encarcelados durante el reinado de Sapor II, en el año 343, y al cabo de un año consumaron su lucha muertos a espada en el antiguo reino de Persia (hoy Irák, aproximadamente). Un perfil hagiográfico de san Jacobo de Persia, aquí. Fiesta: 22 de mayo. Así los recuerda hoy la Iglesia Ortodoxa: «Hieromártir Juan Obispo de Persia, Hieromártir Jacobo Presbítero de Persia» (ver aquí el mes de noviembre en el calendario de la Iglesia Ortodoxa en América); ver aquí (conmemoración por la iglesia ortodoxa madrileña); también aquí, sobre S. Jacobo (mas no cuadran las fechas: datan su muerte a inicios del siglo V o ya bien entrado el siglo).

    S. Marcelo, obispo
    de París
    5. San Marcelo, obispo de París (en la Galia Lugdunense, el el tiempo del Imperio Romano -hoy Francia-; murió en el siglo IV).

    6. San Rómulo, presbítero y abad francés (muerto en la ciudad de Bourges, en la región de Aquitania -hoy Francia- en el siglo V).

    7. San Severino, monje italiano (muerto en Tívoli, en la región del Lacio, hacia el siglo VI).

    8. San Magno, obispo de Milán, en la región de Lombardía (hoy, noroeste de Italia; muerto en Milán en el siglo VI).

    9. San Vigor, obispo de Bayeux, y discípulo de san Vedasto (murió hacia el año 538 en la ciudad de Bayeux, en la Galia Lugdunense -aún de los restos del Imperio Romano-, hoy Francia; Bayeux es actualmente la diócesis a la que está adscrita la ciudad de Lisieux; de hecho se llama la diócesis 'de Bayeux-Lisieux', en la cual hay un obispo auxiliar emérito que es carmelita descalzo: Mons. Guy Gaycher, experto en santa Teresita de Lisieux).

    10. San Licinio, obispo francés; tenía la encomienda papal (del papa san Gregorio I Magno) de los monjes que se dirigían a Inglaterra para evangelizarla. (Murió en Anjou, en la antigua región de Neustria, parte del Imperio Franco, hoy Francia, hacia el año 606).
    Minibiografíaconde de Anjou, atraído por la vida religiosa pero preocupado también por el porvenir del condado, aceptó prometerse; cuando su futura esposa se vio súbitamente afectada por la lepra, vio en aquel acontecimiento una señal del Cielo y abandonó sus funciones para convertirse en obispo de Angers. Dando pruebas de una incansable devoción, iba personalmente a consolar a los enfermos y a las mujeres a punto de parir. Y desde la ciudad de Angers, difunde la suavidad y pureza de sus costumbres y de su caridad como obispo santo, hasta su muerte. San Lucinio, que había sido el XVII en el elenco episcopal de aquella diócesis, pronto fue venerado en Angers como el patrono de la ciudad; Angers era la antigua capital de Anjou. (Tomado del santoral de Catholic.net).

    11. San Maturino, presbítero francés (muerto en Larchant, ciudad del Gâtinais Aquitano -hoy Isla de Francia, departamento del Sena y del Marne-, hacia el siglo VII -otra fuente da como fecha el año 388).  Minibiografía: nació en Sens o en Larchant, cerca de Nemours en Gâtinais, se convirtió y fue ordenado sacerdote por Policarpo, obispo de la ciudad; él a su vez convirtió a sus padres y evangelizó la región con éxito. Fue reputado psiquiatra que tuvo como paciente a la hija del emperador Maximiliano, Teodora. Patrón de los locos; en la Edad Media, a los locos se les llamaba "maturinos". Su vida está plagada de leyendas (del blog Vidas Santas).

    12. San Audomaro, que, siendo discípulo de san Eustasio, abad de Luxeuil, fue elegido obispo de los Marinos y renovó allí la fe cristiana (murió en el territorio de Théouranne, en Flandes, hacia el año 670).

    13. San Pedro del Barco, presbítero español, que vivió retirado en la soledad junto al río Tormes (murió en la ciudad de Ávila, en el antiguo reino de Castilla, en España, el año 1155; su memoria se celebra el día doce de agosto).

    14. Beato Rainiero Aretino, franciscano italiano que brilló por su humildad, pobreza y paciencia en el siglo XIII (murió en el Burgo del Santo Sepulcro, una ciudad de la región italiana de Umbría, en el año 1304).

    15. San Nuño Álvarez Pereira, militar de pro y defensor de la patria portuguesa, devenido hermano oblato de la Orden del Carmen en su nación (tomó el nombre de Nuño de Santa María -en la imagen-), tras lo cual llevó una vida pobre y escondida en Cristo (murió en Lisboa, capital de Portugal, en el año 1431 -el Martirologio lo recoge aún como beato, pues ha sido canonizado posteriormente-). Se celebra su fiesta el 6 de noviembre. Un perfil en Wikipedia, aquí.

    16. Beato Pedro Pablo Navarro, presbítero jesuita español mártir; beato Pedro Onizuka Sandayu, presbítero jesuita japonés mártir; y beato Clemente Kyuemon, mártir japonés; quienes, en odio a la fe (odium fidei), fueron sometidos al tormento del fuego (muertos abrasados en el año 1622 en la ciudad de Shimabara, en Japón).

    17. San Jerónimo Hermosilla, obispo dominico español y mártir; san Valentín Barrio Ochoa, obispo dominico español y mártir; y san Pedro Almató Ribeira, presbítero dominico español y mártir; que fueron decapitados por orden del emperador Tu Duc en la ciudad de Hai Duong, en Tonquín, en el año 1861.

    18. Beato Ruperto Máyer, presbítero jesuita alemán, celosísimo maestro de los fieles, ayuda para los pobres y obreros y predicador de la palabra de Dios; sufrió persecución bajo el nefasto régimen nazi, siendo deportado primero a un campo de concentración y, después, recluido en un monasterio totalmente incomunicado con sus fieles; murió en Múnich, de Baviera, en Alemania, en 1945. (El P. Emilio J. Martínez, Vicario General del Carmelo Teresiano, escribió un artículo titulado: «P. Rupert Mayer, SJ: la Iglesia frente al nazismo»: Revista de Espiritualidad, t. 68 (2009), pp. 283-306.)

    19. Beato Teodoro Jorge Romzsa, obispo y mártir ucraniano, que por mantener su fidelidad infatigable a la Iglesia en tiempo de persecución de la fe, mereció alcanzar la palma gloriosa en la ciudad de Mukacevo, en Ucrania, en el año 1947.
     

    15.10.16

    Fiesta de Santa Teresa (15 Octubre)


    Poema de Santa Teresa: «Nada te turbe»
     
    (A continuación, ofrezco la transcripción textual del manuscrito de la Santa):

    IHS
    [anagrama de Jesucristo: Iesus Hominis Salvator = Jesús, de los Hombres Salvador]
     
    Nada te turbe
    Nada te espante
    Todo de pasa
    Dios no se muda
    La paciencia
    Todo lo alcanza
    Quien a Dios tiene
    Nada le falta
    Solo Dios basta
     
    Teresa de Jesús


    Poema escrito por santa Teresa de Jesús en el siglo XVI.
    Nació en Ávila (Castilla, España) en 1515.
    Murió en Alba de Tormes (Salamanca, Castilla, España) en 1582.
    En 2015 celebraremos en todo el mundo los 500 años del nacimiento de Santa Teresa (1515-2015)