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17.10.15

El Gran Sudoku de las Ermitas



Empecemos por el principio.

1) Últimamente me dio por aficionarme a hacer sudokus (de 6 casillas, de 9 casillas; de pequeña dificultad, de dificultad media y de gran dificultad); como todos los que entiendan los sudokus, los números han de encajar por obligación: todo cuadra si está bien colocado; y comienza a no cuadrar si hay una sola cifra descolocada...

2) Resulta que estoy investigando las Ermitas (las del Desierto de Las Palmas, Benicàssim, Castellón, España) desde hace bastantes años (unos 10, más o menos). Ahora me centro en investigar la faceta arquitectónica de las Ermitas en sus documentos: buscando y buscando en diversos archivos:

a) en el Archivo Histórico Nacional (de Madrid, España)
b) en el Archivo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (en Madrid, España)
c) en la Biblioteca Nacional de España [sigla: BNE] (en Madrid, España)
d) en el Archivo del Reino de Valencia (en Valencia, España)
e) en el Archivo de la Corona de Aragón (en Barcelona, España)
f) en el Archivo Histórico Provincial de Castellón (en Castellón de la Plana, España)
g) en el Archivo Histórico OCD del Desierto de Las Palmas (convento del Desierto de Las Palmas, Benicàssim, Castellón, España)
h) en el Archivo de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos (en Valencia, España)
i) en el Archivo Histórico Provincial de los Carmelitas Descalzos de la Provincia OCD de Aragón y Valencia (en Valencia, España)
j) en el Archivo General de Protocolos de Valencia (en Valencia, España)
k) en el Archivo de Protocolos del Colegio del Corpus Christi (en Valencia, España)
l) en el Archivo General de Protocolos de Madrid (en Madrid, España)

Como se puede imaginar, haciendo una comparación entre el sudoku y los archivos, cada uno de esos Archivos o lugares de documentación vendría a ser como una de las casillas de un gran Sudoku, de manera que mi particular "sudoku-ermitólogo" tendría unas 12 casillas, o sea, más dificultoso si cabe que el de 9 casillas (que ya lo es de por sí)...



Por tanto, siguiendo la misma teoría, todo debería encajar: si la documentación que busco no está en uno de esos archivos, estará en el otro y, si no, en el otro de allá... Así, tengo que colocar del 1 al 12 todas las cifras, ordenadas no a mi parecer, sino tal y como me las vaya encontrando "ordenadas" o "dispersas" por el territorio español, de modo que configure y complete el gran sudoku de 12 casillas...


Y en ésas ando: descartando algunos de los Archivos mencionados (por ejemplo el Archivo de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, de Valencia, por haberse constituído después de la construcción de las Ermitas del Desierto de Las Palmas, en la 2ª mitad del siglo XVIII; o el Archivo General de Protocolos de Madrid, cuya información general ya tengo vaciada para el interés de mi tesis doctoral; etc.).

Y todo, en general, va cuadrando, pero yo sigo con muchas casillas vacías = lagunas en la información, en los datos, en la documentación (que no se deja encontrar fácilmente)...

Así que acá ando:
...intentando solucionar...
 
el Gran Sudoku
de las Ermitas del Desierto...

22.3.14

Una mención teresiana recogida al vuelo


· Estando enfrascado en la lectura, animado por las recientes entradas (de hacer memoria de los libros leídos y leer otros nuevos, añadiéndolos oportunamente a esos listados: véase aquí [1ª parte] y aquí [2ª parte]); concretamente acabando la lectura de un curioso opusculito titulado: Elogio de Salamanca, publicado en 2002 --en medio del evento de la proclamación de Salamanca como «Ciudad Europea de la Cultura» para ese mismo año--; y revisando las citas elogiosas de esa ciudad castellana (al final del librito, el editor-compilador colocó un muy cuidado elenco de lugares bibliográficos de los cuales había extraído las respectivas citas elogiosas): hete aquí, que me he topado con una mención a Santa Teresa de Jesús (o Teresa de Ávila, para los que no son de lengua española), mención relacionada con la capital salmantina, que traigo a colación aquí, por la anuencia del próximo V Centenario de su nacimiento (1515-2015). La cita, en donde sale mencionada la Santa, es ésta:
 
 
«Una ciudad [=Salamanca] toda de oro en un cielo de leyenda. Jamás, en esta España abrasada donde tantas casas, campanas, piedras, rostros, tienen los morenos colores ardientes que abandona la llama a lo que poseyó, el flamígero sol hizo un don más soberbio. No hay aquí los tonos de rosa seca, de almendra tostada, de sayal de Santa Teresa, sino los de la miel delicada apenas pálida del panal, los del trigo a punto de madurar, los del henchido moscatel, del oro, en una palabra, ¡del oro!».
-- André Corthis         


Famosa fachada plateresca de la Universidad de Salamanca
La Salamanca antigua...














Libro de cuentas de la Universidad de Salamanca (1599), del
tiempo posterior a la muerte de Santa Teresa de Jesús (1582)
Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
Famoso retrato del siglo XVI,
de propiedad privada-familiar (creo)
El sayal de la Santa no se ve
(solo se ve el velo negro, la toca
blanca y la capa blanco-hueso;
el sayal es marrón-carmelitano)


 
 
 

 

 






Salamanca de oro, toda de oro, por la piedra y el sol...














La referencia bibliográfica de esa cita (o de dónde ha sido extraída) es la que sigue:

· André Corthis (Andrée Husson, periodista), Peregrinaciones por España, Ediciones Literarias, Madrid 1931, p. 82.

· Y yo, a mi vez, se la he tomado prestada a: Elogio de Salamanca, selección y edición a cargo de Ignacio Francia, Salamanca 2002-Ciudad Europea de la Cultura-Consorcio Salamanca 2002, [depósito legal e impreso en:] Madrid 2002; elogio número 133, página 45 (y la referencia bibliográfica de Corthis: tomada de ibídem [=en el mismo lugar], página 78).
 
· Fuentes de las imágenes: aquí, la portada de Elogio de Salamanca; aquí, la fachada plateresca; aquí, el libro manuscrito de finales del siglo XVI; aquí, las dos imágenes de la Salamanca antigua y actual, bañada por el sol, reluciendo Salamanca "de oro"...  El retrato de la Santa pulula por la web de múltiples modos y tamaños, y ha sido tomado de aquí.
 
 

28.12.13

La Valencia carmelitana (conventos OCarm y OCD)

En continuación con lo publicado ayer -de tipo general- sobre la ciudad de Valencia (capital de la provincia homónima, y de la Comunidad Valenciana, España -antigua capital del ya desaparecido reino de Valencia-) y los conventos que la poblaban (ver aquí), hoy abordamos los lugares que nos remiten a "lo carmelitano", es decir, lo propio de la Orden del Carmen (o carmelitas - sigla: OCarm) y de la Orden de Carmelitas Descalzos (o carmelitas descalzas y descalzos - sigla: OCD; o también Carmelo Teresiano).

Y lo primero es ver en qué cuadrante o en qué parte de la ciudad quedaban (o quedan) esos conventos y monasterios (para entendernos mejor, diferenciamos entre "conventos" aplicado a frailes -masculino- y "monasterios" aplicado a monjas -femenino-, aunque para las monjas se suele usar indistintamente monasterio y convento).

Mirando la leyenda del mapa, ubicamos 6 lugares que nos remiten a lo carmelitano directamente: 3 para la Orden del Carmen, y 3 para el Carmelo Teresiano.


Lugares OCarm:
nº 20: Convento de "Nuestra Señora del Carmen" - frailes carmelitas
nº 29: Monasterio de "La Encarnación" - monjas carmelitas
nº 34: Monasterio de "Santa Ana" - monjas carmelitas

Lugares OCD:
nº 36: Convento de "San Felipe Apóstol" - frailes carmelitas descalzos
nº 45: Monasterio de "San José" - monjas carmelitas descalzas
nº 47: Monasterio del "Corpus Christi" - monjas carmelitas descalzas*

(*El P. Tosca solo anota "Carmelitas" referido al monasterio del Corpus Christi, pero se trata de "Carmelitas Descalzas", omisión entendible por la anfibiología de los términos.) 

Como ya dije en la explicación de las calles carmelitanas de Valencia, el nº 20 dio nombre a todo el barrio: "Barrio del Carmen"; hoy el convento forma parte del conjunto museístico valenciano. El nº 29, monasterio de las monjas carmelitas todavía pervive y ha cumplido su quinto centenario de existencia (ha escrito un libro conmemorativo el P. Rafael Mª López Melús, OCarm). El nº 34, monasterio de monjas carmelitas de Santa Ana debió ser desamortizado, aunque desconozco qué función tiene hoy el edificio o si aún sobrevive.

De los descalzos ya quedó explicado en las diversas entradas sobre el callejero carmelitano valenciano. No existe el primero, el nº 36 (actualmente viviendas privadas). El segundo, el nº 45 ha sido desmantelado y trasladada la comunidad a Serra. Y el tercero, el nº 47, la comunidad ha sido disuelta y repartida entre los diversos monasterios de carmelitas descalzas fundados en la provincia de Valencia. Por lo tanto ya no hay presencia femenina del Carmelo Teresiano en la Capital del Turia. Pero sí la masculina, que refundó en las afueras de la ciudad (hoy a diez minutos del centro histórico) en Tránsitos, con un otrora famoso Santuario de la Virgen del Carmen, convertido en 1954 en la Parroquia "Ntra. Sra. del Carmen" (ver aquí). 

27.12.13

La Valencia de los conventos (siglos XVI-XVIII)

Mapa de la ciudad de Valencia (España), realizado por el padre Tomás Tosca, siglo XVIII.
Documento imprescindible para conocer la cantidad, la ubicación y algo de la importancia de los conventos de las principales órdenes religiosas en los siglos XVI al XVIII.


Cuando vaya teniendo ocasión, iré recortando los conventos carmelitanos ("el Carmen", de los calzados y "San Felipe" de los descalzos) y los monasterios de monjas de ambas órdenes también ("la Encarnación" de las calzadas; y "San José" y "Corpus Christi" de las descalzas). Mientras tanto, para saber algo de las calles y lugares carmelitanos en Valencia, pueden verse las siguientes entradas del blog: 

Calles carmelitanas de Valencia, España (4 entradas: entrada 1, entrada 2, entrada 3 y entrada 4)

23.12.13

Trazas de seglares (ocds) en Bielsa (Huesca, Alto Aragón, España)

Continuamos en nuestros viajes por diversos puntos de la "geografía teresiana-carmelitana" a lo largo de todo el mundo mundial... Y esta vez nos detenemos en un pueblecito de montaña, en la pintoresca comarca del Sobrarbe, dentro de la provincia de Huesca, en pleno Pirineo Aragonés o Pirineo Oscense (España), a las faldas de las imponentes montañas... El municipio se llama Bielsa y es vecino (más que vecino es parte de...) del famoso Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido (ver aquí). 
Pleno corazón del Parque Natural de Ordesa (Huesca, Aragón, España)
Entramos en una iglesia muy antigua (siglos XVI-XVII; ficha: aquí); luego rehabilitada y redecorada en diversos momentos (las épocas posteriores por las que pasó). Se trata de la iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de Bielsa. Iglesia imponente...

Entramos, a la iglesia, que nos invita al recogimiento, entre esos muros gruesos... Y se nos ocurre alzar la vista a la techumbre...

La ficha antes citada (cf. aquí) nos informa que las bóvedas han sido rehechas tras la guerra
Visitamos los diversos altarcillos, esculturas (tallas) con siglos de historia...
Y, casi sin darnos cuenta, nos fijamos en una de las paredes pétreas y un escrito colgado en ella... ¿Qué es? ¡¡Si resulta que tiene el escudo de la Orden, del Carmelo Teresiano...!!


Sí, en efecto, en el marco tipográfico, al pie, en el centro, se ve perfectamente un escudo del Carmelo Teresiano... Y a ambos lados del marco, a la izquierda la Santa Madre Teresa de Jesús, y a la derecha el Santo Padre Juan de la Cruz... Vaya, acerquémonos más:

¡¡Pero si es un documento del Prepósito General OCD (=Praepósitus Generális)!!
 
 ¡¡Fechado el 29 de noviembre de 1961!! (pues sí que es reciente, qué curioso...)

Y está firmado por el P. Anastasio del Santísimo Rosario, que fue general de la Orden en esas fechas (y llegó a obispo, arzobispo, cardenal, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana...). En fin, todo un personaje... Y ahí tenemos estampada su firma, en 1961 (en el original se lee: Fr. Anastasius a St. Rosario; y abajo: Praep. Grlis., que es abreviación de: Praepositus Generalis, es decir, prepóstito general ocd [superior general, vaya]). Y debajo firma su secretario (secretarius), que lo fue el P. Julio de Santa Teresa (Julius a S. Teresia).

¿Y qué dice el documento? ¿Para qué sirve? ¿Con qué propósito está ahí colgado? Veamos. Leamos más de cerca...
 

Resulta que el General, con este documento, erige una Fraternidad del Carmelo Seglar dentro de la Orden (el Carmelo Teresiano) en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Bielsa, dentro de la Diócesis de Barbastro (la actual Barbastro-Monzón).
(Aquí, datos de la parroquia con algunas fotos;

Así que aquí tenemos la carta fundacional de una "presencia" del Carmelo Teresiano, en este caso una presencia de seglares, que ahora mismo voy a añadir al enorme listado de Lugares del Carmelo Teresiano diseminados por todo el mundo... En la letra "B" dentro del apartado de "Ciudades", registro Bielsa, con los datos respectivos...


Ahora Bielsa nos sabe mejor, a más carmelitanismo, sabor familiar. Fíjate tú por dónde...
(Las fotos grandes de la iglesia están tomadas de aquí; paisaje y documento son mías © Fraypalabra.)

11.12.13

Boltaña (Huesca): hotel Monasterio (exconvento ocd)


Hoy vamos de viaje hasta el Alto Aragón, el Pirineo aragonés, la provincia de Huesca (España), el pueblo llamado "Boltaña", a los pies de la cadena montañosa pirenaica.

Ubicación de Boltaña en el norte de Aragón, provincia de Huesca, comarca de Sobrarbe, pleno pirineo oscense.

En Boltaña fundaron los frailes carmelitas descalzos un convento allá por mediados del siglo XVII, concretamente en 1651. La construcción de la iglesia data de 1711, siendo de trazas netamente carmelitanas, como el resto del conjunto conventual: aire austero, paredes desnudas sin gran decoración ni elementos llamativos; ésta es la tónica de toda la arquitectura carmelitano-teresiana, como bien han destacado los estudiosos de la misma.

Foto de Boltaña desde la montaña; abajo, a orillas del río, antes de entrar en el casco urbano de Boltaña, se halla el antiguo convento, en un agradable paraje con chopos y un llano en lo hondo del valle...

Este convento existió como tal hasta la desamortización de 1835. Tras ella, la finca pasó a manos privadas, siendo su principal función la explotación agrícola y ganadera. En 1920 el edificio pasó a nuevas manos que lo rehabilitaron para darle una función de asistencia médico-quirúrgica de los enfermos con problemas respiratorios, como en tantas otras partes de España (la España industrial, que se veía aquejada de tuberculosis). Una comunidad de hermanas carmelitas habitó y gestionó ese sanatorio durante un tiempo, pero también hubo de dejar el edificio (en la reestructuración de presencias religiosas) para emigrar a la ciudad o a otros lugares donde hicieran más falta. (Una foto antigua del sanatorio, aquí.)

Al terminar el siglo XX y comenzar el XXI el edificio y el entorno conocieron un nuevo proyecto que es el actual, ya consolidado. Se trata del Hotel Monasterio, de una importante cadena hotelera española, con gran fama internacional.


No nos interesa ahora el negociado hotelero, sino el patrimonio carmelitano que subsiste en esa nueva función, a pesar de las grandes transformaciones que ha sufrido el complejo.

Ésta es la visión del edificio si nos situamos frente a la entrada principal. Llama la atención la monumentalidad del mismo. Pero más llama la atención la espadaña sobresaliente a la izquierda y lo que se adivina como crucero de lo que sería la iglesia (en el centro, arriba).

Damos la vuelta en torno al edificio y vemos la siguiente fachada:

 
Nos cercioramos entonces de que se trata de una iglesia, con su espadaña de cuatro vanos (muy grande), que tiene toda la pinta de haber sido de sello carmelitano, al menos por lo que se entreve de su fachada. Nos acercamos para observar de cerca la fachada de la iglesia:
 
 
Efectivamente, se trata de una iglesia carmelitana: fachada a tres calles (en el interior: tres naves inicialmente, o bien una única nave con capillas laterales) y básicamente dos cuerpos, alzados por un podio (acceso con escalones empedrados), con tímpano en su remate (primer cuerpo: puerta de ingreso y posibles otras dos puertas; segundo cuerpo alargado: hornacina y un bajorrelieve tallado en piedra). Detrás de esa fachada se entiende mejor el crucero de lo que en el interior se comprueba como planta de cruz latina.
 
A su derecha, arriba, la espadaña; y más a la derecha, el resto de lo que fue convento, luego restaurado, rehabilitado y con nuevas funciones, como ya queda dicho arriba.
 
 
Éste es centro de la fachada: la hornacina embellecida austeramente, que contiene la escultura en piedra de la titular de la iglesia; y arriba de ella, el escudo de la Orden.
 
Ascendiendo la mirada, después de la cornisa, vemos el tímpano (con un óculo octogonal en su centro, continente una vidriera) y dos pináculos en los extremos del mismo tímpano.
 
 
 Si acercamos la mirada a esos dos elemenos, la escultura y el bajorrelieve (escudo):
 
Arriba de la hornacina se lee: «Nuestra Sra. Virgen del Carmen»
Escudo de la Orden (Carmelo Descalzo): monte coronado con la cruz, 3 estrellas (una dentro del monte, dos a ambos lados de la cruz); corona arriba y, curiosamente, lo que parece un corazón traspasado, que hace referencia a la "transverberación del corazón de santa Teresa de Jesús", gracia mística que ella recibió de Dios
(el convento nuevo del Desierto de Las Palmas, Benicàssim-Castellón, tiene la Transverberación como titular)
Como el resto del edificio ha sido grandemente transformado, ya no se ubican fácilmente (desde fuera) las antiguas estancias de los frailes, la zona del refectorio, cocina, almacenes, cuadras, cementerio, etc. Todo ha sido modificado, con buen gusto en verdad, para dotar al edificio de su nueva función de alojamiento de alto estánding con grandes comodidades.
 
Se ha mencionado en el anterior pie de foto el convento del Desierto de Las Palmas; pues bien, uno de sus fundadores, el hermano Bartolomé de la Santísima Trinidad (conocido en el Desierto como "fray Bartolo", que dio nombre en el siglo XIX al monte principal, antes monte San Miguel, hoy monte Bartolo), tuvo su última conventualidad -estancia en el convento- en Boltaña, adonde murió a inicios del siglo XVIII, con fama de santidad. En el Archivo Histórico OCD del Desierto de Las Palmas se conserva manuscrita la vida de dicho fraile, que recientemente ha sido transcrita por varios autores, aunque aún no publicada.
 
Otras rutas para hacer en Boltaña: el románico aragonés (un crismón arcaico de Boltaña aquí); datos básicos de Boltaña, en su relación con la comarca del Sobrarbe y el resto de Huesca, aquí; el mapa de ubicación de Boltaña se ha tomado de Boltana.net aquí; una síntesis de la historia, aquí; las fotos del edificio tienen copyright del autor de este blog.
 
(Además: la iglesia no está desconsagrada, sino que sigue manteniendo su función sacra, a cargo del párroco de Boltaña, quien, en caso de que se lo pidan, oficia bodas en ella; parece que entre las ofertas del hotel, ofrecen casarse allí y allí mismo tener el convite de bodas.)
 
 *          *          *          *          *     
Más fotos de la antigua presencia carmelitana en Boltaña (fotos de © Fraypalabra):
Ángulo de unión entre módulos y jardín
Vista de la fachada de la iglesia









Detalle de la fachada y frontis
Detalle de la fachada: Virgen y escudo





Interior de la iglesia (en restauración y redecoración: 2005)

20.11.13

Muerte de Mons. José Mª Benito Serra, OSB (1810-86)


 

NECROLÓGICA DEL P. JOSÉ Mª BENITO SERRA[1]
(Mons. José Mª Benito Serra y Juliá, OSB, Obispo titular de Daulia)
(murió en el convento de carmelitas descalzos del Desierto de Las Palmas, Benicasim, España)

Fuente: Archivo Histórico de los Carmelitas Descalzos del Desierto de Las Palmas [AOCDDP], A, XVI, 1[2].
Libro ms.: Religiosos fallecidos en el Santo Desierto de Las Palmas 1695-1894, fols. 134-136[3].
 
 
El[4] día de la Natividad de Nuestra Señora[5] 8 de Setiembre del año 1886 á las tres menos cuarto de la tarde falleció en este Santo Desierto el Excelentisimo é Ilustrisimo Señor Doctor Don José Maria Benito Serra y Juliá Obispo de Daulia de edad de 76 años, natural de Mataró Provincia de Barcelona[6] é hijo legitimo de Don José y Doña Teresa, recibió con pleno conocimiento y suma devocion los Santos Sacramentos de Penitencia, Viático y Extrema Uncion. Su enfermedad, segun clasificacion facultativa fué una bronquitis capilar cronica. Se le celebraron solemnisimas exequias por la Reverenda Comunidad y su cadaver fué colocado en el carnerario[7] de esta Santa Casa sepulcro numero 6.

Sintiendose el Ilustre Prelado llamado por Dios al estado religioso desde su infancia y sosegada la persecucion que por los años veinte[8] se suscitó contra los regulares, el veinte y siete[9] tomó el habito de Benedictino en el monasterio de San Martin de Compostela[10]. Cuanto se arraigó en su corazon el amor á la virtud durante su Noviciado y cuan solidamente informó su entendimiento en las ciencias lo demostró su vida ejemplar y santo teson con que sostuvo siempre los sanos principios de la Iglesia Catolica. La revolucion habia estallado de nuevo en España y un decreto del Gobierno ordenó la expulsion de los Religiosos[11]. Dispuesto á todo sacrificio, incluso el de su vida antes de faltar á sus votos, el Padre Serra abandonó á España y fué á buscar un asilo en el Monasterio de la Caba en el reino de Napoles. El capitulo de la Congregacion de Monte Casino[12] le confirió el titulo de Lector, enseñó durante varios años la Teologia dogmatica[13] y moral, el derecho canonico, las lenguas griega y[14] hebrea, y fué[15] Rector del Seminario Conciliar hasta que, deseoso de emprender mayores trabajos para la gloria de Dios, se agregó en 1845 á la Congregacion de la Propaganda[16], que le envió á evangelizar á los habitantes, poco menos que salvajes de la Australia Occidental[17].

Monseñor Juan Brady[18], Obispo de Perth[19], le nombró su Vicario General y [fol. 135] Prefecto de la Mision Central, y el Padre Serra, seguido tan solo de cuatro compañeros, se internó en los inmensos bosques del pais, y á ejemplo de los Apostoles, fundó con sus propias manos un Monasterio Benedictino que denominó la Nueva Nurcia[20]. Este Monasterio adquirió una importancia considerable, asi por la extension y grandeza de sus edificios, como por la numerosa familia benedictina que se refugió en sus claustros. Al principio de 1848 el Obispo de Perth celebró Sinodo[21] y el Padre Serra su Vicario fué mandado á Roma á dar cuenta del mismo.;[22] Cual no[23] fué su sorpresa, al llegar á la ciudad eterna, saber que hacia 14 meses[24] que el Papa[25] se habia dignado proprio motu[26] elevarle á la dignidad episcopal preconizandole en el consistorio de 11 de Junio de 1848 primer Obispo de Puerto Victoria[27] en la Australia septentrional[28].

Intentó el Padre Serra en su modestia rehusar la carga episcopal, pero debio doblar la cabeza ante la expresa voluntad del Papa. El 15 de Agosto de 1848 el Cardenal Franconi Prefecto de la Propaganda le consagró[29].
 
Por un despacho de la Propaganda se le hizo saber al Ilustrisimo Señor Serra [que] quedaba desligado de los lazos que le unían á la Iglesia de Puerto Victoria[30], nombrandole Coadjutor del Obispo de Perth[31] bajo el titulo de Obispo de Daulia[32]. La solicitud del nuevo Prelado se extendió á todo: él restableció el orden y la economia de toda la Diocesis, procuró y consiguió la obediencia á los decretos de la Santa Sede, en la Iglesia de Perth fundó bajo el nombre de Nuevo Subiaco un Monasterio de benedictinos[33]: aumentó considerablemente el de Nueva Nurcia[34] y se mostró energico defensor[35] de la enseñanza catolica contra los actos de los Gobiernos de Australia é Inglaterra y obligó[36] a estos Gobiernos á prestarle su concurso para una ereccion de Iglesias, escuelas catolicas y subvencion de Sacerdotes y Maestros.[37]

 
El Excelentisimo e Ilustrisimo Padre Serra, concedida la licencia de su Santidad regresó á España[38]: apenas regresó[39] volvió á emprender su vida activa en Madrid y se entregó por entero á la visita de los[40] Hospitales y á la administracion de los Sacramentos de los enfermos. Esta ocupacion le descubrió una necesidad social[41]. Tuvo el consuelo de volver á Dios y á la practica del bien á gran numero de jovenes hasta entonces sepultadas en los horrores de la disolucion[42]; el mundo las habia lanzado en el abismo del mal y habia aplaudido su caida, pero cuando vió á las mismas arrepentidas, no quiso reconocerlas y las arrojó de su seno. Para evitarlas[43] una recaida segura, resolvió fundar una casa abierta al arrepentimiento, donde fueran recogidas estas jovenes infortunadas. En union con la muy Reverenda Madre Sor Antonia Maria de la Misericordia[44] en la actualidad General de la Congregacion de Oblatas del Santisimo Redentor[45], hizo construir una gran casa en Cienpozuelos[46] á este efecto: debido al celo y caridad del Ilustrisimo Padre Serra hoy se encuentra España con muchas casas en que son asiladas y recogidas dichas infortunadas jovenes. Fué dicho Señor Obispo asistente al trono Pontificio[47] y asistió al Concilio Vaticano[48].

Durante[49] el tiempo que ha vivido con nosotros noté[50] en el un gran celo por el cumplimiento de sus deberes, todos los dias celebraba el Santo sacrificio de la Misa y rezaba el oficio divino sin dispensarse jamas por los achaques que padecia, la ante-vispera de su fallecimiento, á pesar del estado de postracion en que se encontraba, celebró Misa en el Oratorio [fol. 136] del Prelado. Acogió la noticia de su proxima muerte con la resignacion de un fervoroso cristiano y con aquella paz mensagera de una conciencia pura y dispuesta á rendirse al Criador. Recibió los Santos Sacramentos con tal fervor, accion de gracias y humildad que al sumistrarle el Santo Viatico quiso arrodillarse en tierra y lo hubiera realizado á no impedirselo el que suscribe[51].

¡Dios haya acogido en su seno el alma del Ilustrisimo finado y compense[52] con creces sus virtudes! — R. I. P.[53]

Fray Isidoro de la Cruz[54] Prior   [firma y rúbrica]

 
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Transcribió y realizó el estudio caligráfico e histórico el P. Ignacio Husillos Tamarit, archivero, bibliotecario e investigador de la historia de esta santa casa del Desierto de Las Palmas. En fe de lo cual, firmo en el lugar y fecha de su redacción.
 
Desierto de Las Palmas, sábado 15 de enero de 2011.
P. Ignacio Husillos Tamarit, ocd.
  

        Laus Deo       




[1] La transcripción ha sido hecha siguiendo los principios generales de literalidad (incluso en la ortografía y puntuación), excepto en las abreviaturas, que han sido desarrolladas todas para hacer el texto más legible.
[2] Ésta es la signatura topográfica de dicho libro manuscrito en el AOCDDP. Lo que sigue es el título del libro, que viene a ser el primer Libro de difuntos del convento (de los tres que existen actualmente); recordemos que el Santo Desierto de Las Palmas fue fundado el 2 de febrero de 1694; así que 1695 es la fecha del primer difunto en esta casa; y 1894 es la fecha del último religioso enterrado en el cementerio conventual, del que hace mención dicho libro. También hemos de entender que abarca toda la historia del convento antiguo (1694-1796), hoy en ruinas, y buena parte de la historia del convento nuevo (1796-1894), que es el existente en la actualidad (2011).
[3] El documento es manuscrito. Los folios 134 al 136 (escritos en tinta azul), transcritos aquí, son autógrafos del firmante, el P. Isidoro de la Cruz (1850-1925), Prior del Convento de Carmelitas Descalzos (OCD) del Desierto de Las Palmas (Benicasim, Castellón); convento de la Provincia OCD de San Joaquín de Navarra (desde 1876, en virtud del Breve —promulgado en 1875 por el Papa Pío IX— que mandaba la unificación de las dos Congregaciones OCD existentes [la de San José o Congregación española, que se extendía por toda la Península Ibérica y por los países de Latinoamérica; y la de San Elías o italiana, que comprendía el resto de Europa y Asia, pues ni en África ni en Oceanía había presencia OCD]).
[4] La sangría exacta de 2 cm. en los párrafos de este documento son originales del escribiente.
[5] Tachado (a continuación): del Carmen. Aquí advertimos la inercia del escribiente, un carmelita descalzo que, por amor a su Madre, la Santísima Virgen María del Monte Carmelo (también bajo el más corriente título de «Nuestra Señora del Carmen»), comete este error; pues el título litúrgico de la fiesta es, como bien queda finalmente escrito: «La Natividad de Nuestra Señora» o «de la Santísima Virgen María».
[6] Había nacido el 11 de mayo de 1810.
[7] Se distinguía entre el «Carnerario» y el «Osario». Como se puede intuir, el carnerario era el lugar dentro del cementerio conventual dedicado a los difuntos aún cadáveres (con carne), y éstos se trasladaban al osario, pasado ya cierto lapso de años, cuando ya estaban convertidos en huesos (normalmente venían trasladados por necesidad de espacio, al necesitarse ese sepulcro para ser ocupado por un nuevo cadáver). Esto mismo se hace en cualquier cementerio civil, cuánto más en el actual cementerio conventual, aunque ya no se le dota del nombre de carnerario y, sin embargo, sí permanece, para la otra zona, el de osario.
[8] Década de 1820. Se refiere al «Trienio Liberal», también llamado «Trienio progresista»: 1820-1823, tras lo cual, y como reacción monárquica y absolutista de Fernando VII, sobrevino la llamada (por la misma corriente historiográfica) «década ominosa» (1823-1833), tras la cual se acabó el reinado fernandino y dio pie al turbulento reinado de Isabel II; dando comienzo en 1833 la primera «Guerra civil» del XIX, es decir, carlista.
[9] Se refiere al año 1827. En verdad esto acaece en 1828, el mismo año en que cumplía 18 años de edad.
[10] Corregido: Compostell, en donde una a está superpuesta (y repasada) a la segunda l. Es éste un error de quien está acostumbrado a escribir en latín (Compostellanum, etc.). Por tanto, una inercia del escribiente.
[11] El decreto, llamado «Ley Mendizábal» por ser éste el ministro liberal promotor del mismo (Juan Álvarez Mendizábal), data de 1835. El 18 de enero de ese año, en vísperas de la promulgación del decreto, nuestro protagonista era ordenado sacerdote benedictino, a punto de cumplir los 24 años. Es pues un caso notable —entre los numerosos que se cuentan en el siglo xix— de desafío valiente de una ley injusta en un ambiente convulso.
La ordenación sacerdotal del Padre Serra, O.S.B., fue presidida por el Arzobispo de Santiago de Compostela, Monseñor Rafael Manuel José Benito de Véllez Téllez, OFMCap (capuchino), que vivió entre 1777 y 1850.
[12] Congregación Benedictina de Montecassino, primera y originaria del espíritu de San Benito.
[13] Corregido: domatica, escrita arriba la g indicando que ha de intercalarse para leerse correctamente.
[14] Tachado (escrito a continuación): latina. De nuevo, tenemos una inercia del escribiente, acostumbrado desde estudiante carmelita descalzo al par lingüístico-estudiantil «griego y latín».
[15] Añadido (entre líneas): fué. Con la señal de leerlo intercalado entre y y Rector. Posiblemente, el autor escribe estas palabras copiando los cargos del ilustre finado y, por tanto, prestando menos atención a la redacción; quizá en el momento de una segunda lectura del texto corrigió o mejoró la redacción
[16] Se refiere a la Sagrada Congregación de “Propaganda Fide” (de Propagación de la Fe), con sede en Roma. Actualmente llamada Congregación para la Evangelización de los Pueblos (Ciudad del Vaticano).
[17] Esto ocurrió un año después de haberse agregado a la Congregación, o sea, en 1846.
[18] Monseñor John Brady (1800-1871), nacido en Coratober (Irlanda), fue ordenado sacerdote en 1825, a sus 25 años de edad. Dos décadas más tarde, el 9 de mayo de 1845, fue preconizado primer Obispo de Perth (Australia). Fue consagrado obispo el 25 de mayo de ese mismo año (a los 45 años de edad) por el Cardenal Giacomo Filippo Fransoni (1775-1856), a la sazón Prefecto de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide; le asistieron como coconsacrantes Monseñor Francis Patrick Kenrick (1796-1863), Arzobispo irlandés de Filadelfia (Pensilvania), en los actuales Estados Unidos; y el marsellés Monseñor Marie-Laurent Trioche, Obispo de Bagdad para los latinos, en la actual Irak (en 1848 sería elevada su Diócesis al rango de Archidiócesis y él a la dignidad de Arzobispo de Bagdad). Todo ello ocurrió un año antes (1845) de la muerte del Papa Gregorio XVI (1846) y subsiguiente elección del Papa Pío IX. Mons. Brady participó como Padre Conciliar en el Concilio Vaticano I (del 8 de diciembre de 1869 al 20 de octubre de 1870). Y poco más de un año después, el 3 de diciembre de 1871, murió casi a los 72 años de edad, siendo aún Obispo de Perth y antes de haberse jubilado o renunciado.
[19] La Diócesis de Perth, en Australia, fue erigida el 6 de mayo de 1845 y, por tanto, tres días antes del nombramiento de Monseñor John Brady como primer Obispo de esta Diócesis creada de nueva planta. Surgió de una segregación territorial de la Archidiócesis de Sidney (en la misma isla continental de Australia), hasta 1847, año en que se le sumó parte del territorio correspondiente al Vicariato Apostólico del Rey George Sounde (llamado también The Sound), previamente suprimido (la otra parte de dicho Vicariato fue sumada a la Diócesis de Adelaida). Así duró hasta 1887, en que perdió un territorio que fue denominado Vicariato Apostólico de Kimberley en Australia Occidental; y, finalmente en 1898, se le segregó otro territorio que sirvió para erigir la nueva Diócesis de Geraldton, siempre en Australia Occidental. Por fin el 28 de agosto de 1913, la Diócesis de Perth fue elevada a la categoría de Archidiócesis. En 1945 perdió un territorio que sirvió para erigir de nueva planta la Diócesis de Bunbury; y en 1982 se le añadió la zona de influencia otrora perteneciente a la Abadía territorial de Nueva Nursia, fundada precisamente por nuestro protagonista, el Sr. Obispo Serra, como veremos en seguida.
[20] Debería leerse Nursia; en inglés «New Norcia». Recuerda a la ciudad que vio nacer al gran San Benito, en la actual Italia. El título de «Nueva Nursia» querría significar, quizás, el implante directo en las lejanas tierras australianas del espíritu originario del fundador del monaquismo en el Occidente cristiano.
[21] Sínodo Diocesano, se entiende; que, en aquel entonces vendría a ser cuasi Sínodo Nacional, debido a la también por entonces primera evangelización de las tierras australianas. Tengamos en cuenta que en esos momentos sólo existía la Archidiócesis de Sidney (comenzada como Vicariato Apostólico en 1832). Y, por tanto, la Diócesis de Perth era la segunda en crearse dentro del vasto y aún virgen territorio australiano.
[22] Este signo de puntuación (;) de más —aparentemente sobrante— indica el énfasis (como si fuera una interrogación o, aún más, una exclamación) de la frase que le sigue.
[23] Añadido (entre líneas): no. Notamos en este particular la espontaneidad del escribiente, en cuya mente de cronista surge primero la expresión «cuál fue su sorpresa»; sin embargo, en una relectura, como mandan los cánones redaccionales, le intercala el no enfático, redondeando su propio estilo.
[24] Según consta, fue designado por el Papa para tal missio el 9 de julio de 1847. Distinto es el dato, que da el redactor, de los «14 meses», dato que muy probablemente supiera de boca del propio protagonista.
[25] Se refiere al Papa Pío IX (actual Beato, cuyo nombre italiano era Giovanni Mastai-Ferretti, 1792-1878), que fue elegido a los 54 años Sumo Pontífice en el Cónclave del 14 al 16 de junio de 1846.
[26] Dado que la caligrafía del redactor se desarrolla en una elegante cursiva inglesa, esta expresión latina, muy típica de ciertos documentos pontificios (motu proprio), la escribe en redonda española cambiando radicalmente la cómoda inclinación derecha de la pluma por una incómoda aunque momentánea rectitud.
[27] La Diócesis de Puerto Victoria surgió de la elevación a diócesis (el 27 de mayo de 1847) del Vicariato Apostólico de Essington, cuyos territorios habían pertenecido a la Archidiócesis de Sidney (ésta fue archidiócesis desde el 22 de abril de 1842). La Diócesis de Victoria conservó ese nombre hasta el 10 de agosto de 1888, en que lo cambió por el de Diócesis de Victoria-Palmerston. Volvió a trocar el nombre el 29 de marzo de 1938 por el que aún conserva en la actualidad: Diócesis de Darwin, siendo sufragánea o teniendo como metropolitana la Archidiócesis de Adelaida, dentro siempre de las tierras australianas.
[28] Respecto a lo dicho supra en la nota 24, si el redactor o cronista se hubiera equivocado de año en esta última fecha (escribir 1848 en vez de 1847) sí que cuadraría la suma de «14 meses» entre el momento que supondríamos del nombramiento papal (entre principios y mediados de abril de 1847, por ejemplo, fecha en que podría haber sido decidido el nombramiento por el Pontífice, hecho realidad unos pocos meses después, el 9 de julio de 1847) y el momento de la consagración episcopal (15 de agosto de 1848).
 
 
[29] Se trata del ya mencionado (cf. supra, nota 18) Cardenal Fransoni (no Franconi). Giacomo Filippo Fransoni nació en Génova, capital de la Liguria (hoy Italia), el 10 de diciembre de 1775. Fue ordenado sacerdote el 14 de marzo de 1807, a poco más de 31 años de edad. Cercano a la Curia romana, a los 46 años fue preconizado Arzobispo titular (sin diócesis) de Nacianzo, el 7 de septiembre de 1822, siendo consagrado arzobispo el 8 de diciembre de ese mismo año (a punto de cumplir los 47). Sólo unos días más tarde, el 21 de enero de 1823 fue designado Nuncio Apostólico en el reino de Portugal. Debió ser hábil en su diplomacia, pues tan sólo tres años después, el 2 de octubre de 1826, el Papa León XII le designó y creó (en el consistorio del mismo día) Cardenal de la Santa Iglesia Romana con el título de Cardenal-Sacerdote de Santa María en Araceli. Tenía casi 51 años. Rozando ya los 59, el 21 de noviembre de 1834, el Papa Gregorio XVI le nombró Prefecto de la Sacra Congregación de Propaganda Fide, cargo en el que le sorprendería la muerte el 20 de abril de 1856, habiendo sido elevado poco antes (el 28 de septiembre de 1855), por el Papa Pío IX, a Cardenal-Sacerdote de San Lorenzo en Lucina. El Cardenal Fransoni participó en tres cónclaves: el cónclave de 1829 (elección de Pío VIII); el cónclave de 1830-1831 (elección de Gregorio XVI); y en el cónclave de 1846, de donde salió elegido el Papa Pío IX.
En la consagración episcopal del P. Serra, ayudaron dos coconsacrantes principales: el Arzobispo de Tuam (Irlanda), el irlandés Mons. John MacHale (1791-1881), que también fue Padre Conciliar en el Vaticano I; y el Arzobispo Coadjutor de Corfù (Grecia), el dublinés Mons. Francis Joseph Nicholson, O.C.D. (1803-1855), asimismo Padre Conciliar del Concilio Vaticano I. Con este último dato se adivina la relación y muy posible amistad del P. Serra, nuevo Obispo de la Iglesia Católica, con el Carmelo Descalzo fuera y dentro de España.
[30] Desde su consagración episcopal, duró en el cargo de Obispo de Victoria apenas un año (desde el 15 de agosto de 1848 hasta el 7 de agosto de 1849). En realidad, el nombre de la Diócesis es «Diócesis de Victoria», ya que el nombre de «Diócesis de Puerto Victoria o Seychelles» (o «Port Victoria or Seychelles», en inglés) fue dado el 14 de julio de 1892, abarcando todo el territorio de las Islas Seychelles. (Primero fue erigida como Prefectura Apostólica, en 1852; luego, elevada a Vicariato Apostólico, en 1888; y, por último, elevada al rango de Diócesis.)
[31] Mons. Serra vuelve, pues, a su primera diócesis australiana, en donde trabajó como Vicario General. Recibe este nombramiento como «Obispo Coadjutor de Perth» el 7 de agosto de 1849. Y, curiosamente, será el oficio o cargo con que se jubile («Obispo Coadjutor Emérito de Perth, en Australia») y sea conocido, pues, en el episcopologio general, además de la titularidad in partibus infidelium de Daulia (cf. infra nota siguiente). El añadido «Coadjutor» significa que, en virtud de ese nombramiento pontificio, tiene derecho de sucesión del obispo titular de la sede u Ordinario del lugar para ocupar su puesto (la titularidad de la sede episcopal) una vez que éste haya presentado su renuncia (v.gr., por jubilación) o, en algún caso, haya fallecido en el ejercicio de su función.
[32] Daulia forma parte del nutrido grupo de diócesis católicas que, en teoría, existieron en la Antigüedad y que luego (por los diversos cismas y divisiones o incluso herejías, o también por haber desaparecido la Iglesia católica de esos territorios a la fuerza [por guerras] o por otra religión) dejaron de existir como tales; en este sentido, engrosa un larguísimo listado de diócesis que actualmente se hallan «en zonas o en países de infieles», según la traducción tradicional de la fórmula empleada para estos casos («in partibus infidelium»). El sentido de la titularidad es que todo Obispo ha de ser titular de una Diócesis, sea la que preside (los Ordinarios del lugar) o bien sea una de éstas inexistentes, para los Obispos Auxiliares y para los Obispos Coadjutores, con el fin de que no sea de segunda clase. Así, pues, Daulia sería una diócesis católica en Grecia, dependiente o sufragánea de otra mayor (católica) que sería la que en teoría también habría en Atenas (y que luego, el 23 de julio de 1875, siguiendo la misma lógica, sería creada como Archidiócesis católica de Atenas). Dado que es zona en donde los cristianos de la poderosa Iglesia Greco-Ortodoxa (Iglesia Ortodoxa nacional de Grecia, principalmente) son mayoría, por no decir que son la totalidad, y dado que aún se mantienen estas antiguas concepciones (que tendrían su discusión en ámbito ecuménico), las titularidades episcopales de diócesis antiguas (que a veces nunca llegaron a existir en la Historia del Cristianismo, sino que son en ocasiones creaciones nuevas, según se va extendiendo la misión) quedan como pequeñas piezas de museo eclesiales. Por último, han sido 18 los obispos que han recibido el título de «Obispo titular de Daulia»; de los cuales, el primero fue el alemán Monseñor Nikolaus Schigmers, O.S.A. [de la Orden de San Agustín] (1489-1541); el duodécimo fue nuestro protagonista, el español Monseñor José Mª Benito Serra y Juliá, O.S.B. [de la Orden de San Benito] (1810-1886); y el último en recibir dicho título fue el polaco Monseñor Franciszek Jop (1897-1976), quien participó en todas las Sesiones del Concilio Vaticano II.
[33] Aquí tenemos el segundo y último monasterio benedictino que fundó en tierras australianas. Es, en consecuencia, «fundador» por partida doble: por un lado, de monasterios bendictinos y, por otro lado, de la Congregación de Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, junto con Sor Antonia Mª de Oviedo (primera superiora general). Hay que tener en cuenta, además, que Subiaco hace referencia al otro gran monasterio benedictino italiano.
[34] De nuevo, la grafía Nurcia (que vendría a ser un nombre propio anglofonizado), en vez de Nursia.
[35] Escrito: defemsor, y algo emborronada la segunda sílaba para, seguramente, corregir la errata.
[36] Escrito: obigó, intercalada y superpuesta luego la l (entre la b y la i) por el escribiente, con lo cual, sin que apenas se note, el redactor deja corregida la palabra inicialmente errónea.
[37] Grandiosa y encomiable tarea que realizó siendo: primero, Obispo Coadjutor de Perth y Obispo Titular de Daulia (desde el 7 de agosto de 1849 hasta el 3 de octubre de 1851); segundo, nombrado Administrador Apostólico de Perth y siendo a la vez Obispo Coadjutor de Perth y Obispo Titular de Daulia (los tres cargos, juntos, los mantuvo desde el 3 de octubre de 1851 hasta el 7 de enero de 1862). Con anterioridad a esa fecha de 1862, nuestro protagonista debió pedir una especie de “jubilación anticipada” (que no renuncia —pues no consta que renunciara a su coadjutoría ni a su administración apostólica—, sino que sencillamente se retiró o se jubiló, diríamos, anticipadamente, pues solamente contaba con 50 años de edad) de sus cargos importantes y fácticos de Obispo Coadjutor de Perth y de Administrador Apostólico de Perth. Los episcopologios suelen ser muy exactos, así que el título post mortem de Mons. Serra no ha de ser solo «Obispo titular de Daulia», sino todo lo anterior. Se intuye la razón de su nombramiento como Administrador Apostólico de Perth (aun en vida del Obispo titular de Perth, Mons. Brady, que no murió hasta 1871 con ese título): quizás, la salud dañada de Mons. Brady.
[38] Esto acaece en 1860.
[39] Calculamos, por lo dicho en las dos notas anteriores, que aquí hay un lapso de dos años: entre que vuelve (1860) y se “jubila anticipadamente” (pide licencia para ello y se le concede; 1862). El «apenas» le lleva tiempo.
[40] Tachado (a continuación): enfermos. Esto (y los detalles de las notas anteriores) demuestra la frescura y espontaneidad del escribano, P. Isidoro de la Cruz, al redactar este texto necrológico.
[41] Muy importante este asunto, pues hay que entroncarlo de lleno con la famosa «Cuestión Social» y León XIII.
[42] Una manera eufemística, de acuerdo con el recato de un libro conventual de difuntos, de decir «prostitutas».
[43] Comete laísmo; lo correcto sería evitarles. Influencia de un error típicamente de tierras de Castilla; curioso que, a sus 36 años, le suceda a este navarro de Sesma, que es el escribiente, P. Isidoro de la Cruz, Prior.
[44] Fundadora de las Oblatas (y primera oblata) juntamente con el Fundador.
[45] Ya salió mencionada su otra gran fundación (además de los dos monasterios benedictinos australianos).
[46] En la actual provincia civil de Madrid. Se trata de la Casa-Madre de la Congregación, donde luego —al trasladarlo desde el Desierto de Las Palmas— sería enterrado el Fundador, Mons. José Mª Benito Serra.
[47] Repasada la o primera de Pontificio, en un posible error de la escritura o en un simple lapsus calami (error de la pluma al deslizarla por el papel antes o después de escribir, que deja alguna mancha o trazo involuntario). El título de «Asistente al Trono Pontificio» es uno de los numerosos nombramientos honoríficos que el Papa realizaba y aún realiza (algunos de ellos) para agradecer la buena manera de ejercer la tarea encomendada por él o bien en agradecimiento por algún servicio especial (pedido o no) por parte del agraciado con él. Dicho nombramiento honorífico se solía comunicar por medio de un billete de la Secretaría de Estado (de la Santa Sede) y, según en qué ocasiones, se adjuntaba un diploma continente el mismo nombramiento dispuesto solemnemente.
[48] El Obispo Serra participó en las Congregaciones del Concilio Vaticano I: desde el 8 de diciembre de 1869 hasta el 20 de octubre de 1870, en que se hubo de suspender el Concilio por la ocupación de Roma por Garibaldi.
[49] El final de la página se acerca para el escribiente; seguramente influye esto en reducir la sangría a 1 cm.
[50] Aquí se atreve el escribiente a hablar en primera persona dada su autoridad de ser el Prior de la casa y quien, por tanto (como demuestra el texto), tuvo relación directa y aún amistad con el ilustre finado.
[51] Interesante anécdota que demuestra la gran devoción y humildad del difunto y la gran humanidad del prelado.
[52] Escrito: recompese, con la misma naturalidad que se da en las escrituras mencionadas en notas 35, 36 y otras.
[53] R.I.P. (= requiescat in pace: descanse en paz, en latín), sigla que comúnmente se escribe al final de bastantes necrológicas, sobre todo, si se le quiere dar a la escritura cierta solemnidad o algún énfasis por las características propias del difunto (normalmente, por su llamativa vida virtuosa o semejante testimonio religioso). Toda esta úlima frase está escrita con un tipo de letra (manuscrita) más grande, lo que demuestra una voluntad de hacerlo (una intencionalidad) y una preparación del texto antes de plasmarlo sobre el papel del libro (oficial) de difuntos.
[54] El P. Isidoro de la Cruz (Francisco Jiménez González), de la Orden de los Carmelitas Descalzos, nació en Sesma (Navarra) el 28 de enero de 1850. Antes de su ingreso en la Orden, militó en las filas de Carlos VII. (No hay que desdeñar este dato a la ligera, pues el P. Isidoro convivió en el Desierto de Las Palmas precisamente con Mons. José Mª Benito Serra, que antes de venir a este convento —y posiblemente también durante su estancia en el mismo— fue enlace entre las dos facciones más importantes de los Carlistas: la de Don Carlos VII y la de Nocedal.) Hizo su profesión simple en el Noviciado de Larrea (Vizcaya) el 4 de abril de 1879, y verificó la profesión solemne en el convento de Marquina (Vizcaya) justo tres años después. Fue ordenado sacerdote ocho meses más tarde, el 23 de diciembre de 1882 en el convento OCD de Vitoria (Álava). Fue Prior del convento del Desierto de Las Palmas (en dos mandatos: 1885-88 y 1888-89, hasta la independencia —de la Provincia OCD de Navarra— de la Provincia OCD de Castilla la Vieja, a la cual quedó adscrito el convento del Desierto de Las Palmas y de la cual fue, como lo había sido antes para Navarra, Noviciado —juntamente, eso sí, con la otra casa señera de noviciado, que lo fue Segovia [para Castilla] y anteriormente Larrea [para Navarra]—). Una vez dividida la Península Ibérica en dos grandes Provincias OCD (Navarra y Castilla), el P. Isidoro durante los cinco años siguientes desempeñó el cargo de Maestro de Novicios en el mencionado Noviciado (para la zona Norte y Centro de España) de Larrea (entre 1889 y 1894); luego, fue votado y designado como Prior del convento soriano de Burgo de Osma (1897-1900); más tarde, del convento del Desierto de Herrera (1900-1903) y, por último, del convento de Villafranca (1906-1909). Para entonces ya se habían independizado (y, por tanto, restaurado) las Provincias OCD de Castilla la Vieja, de Aragón-Valencia, de Andalucía y de Cataluña (siendo esta última aún Delegación General, pues el rango de Provincia lo alcanzará de nuevo en 1920). Murió el P. Isidoro el 8 de octubre de 1925 en el convento de Pamplona (Navarra), volviendo a su tierra natal. Perteneció, desde el inicio hasta el final de sus días, a la Provincia OCD de San Joaquín de Navarra. Si vino al Desierto de Las Palmas como Prior es que este convento pertenecía (jurídicamente, según el Derecho Canónico aplicado a los religiosos) a dicha Provincia OCD, por lo que —aunque lejos geográficamente— este convento era uno más de entre los recuperados (tras la supresión y desamortización decimonónica), además de las casas conventuales fundadas, erigidas o creadas de nueva planta en la misma Provincia. El Desierto de Las Palmas nunca se cerró desde su fundación en 1694; un capítulo de la Historia que no se conoce del todo bien es éste precisamente: la “refundación” que los frailes de la Provincia OCD de Navarra realizan al pie de la letra (basados en el breve de unificación) en este santo lugar. Se podrá hallar más información al respecto en: A. Ruiz Calavia, ocd – I. Husillos Tamarit, ocd, El Desierto de Las Palmas. Historia y vida, Fund. Desierto de Las Palmas, Castellón 2008.