Conocer mejor: el mundo que nos rodea, su patrimonio, la historia, los que nos han precedido, cómo nos llama Dios y el jardín del Carmelo... Espacio poético y narrativo... Símbolos y reflexiones
Mostrando entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas
8.12.15
22.12.13
Paisajes... desde el tren (prosa poética)
Paisajes… desde el tren
27-XII-1998 -
De Pompeya a Roma.
De Pompeya a Roma.
Diciembre
El diciembre…
a unos les llega en bañador
a otros, desnudas las ramas.
Unas se ayudan a otras,
las más grandes a las flacas.
Todas crecen, también las de los viñedos,
que suben gracias a esos troncos anudados
(parecen chopos grisáceos y retorcidos);
…como un tendido eléctrico enmarañado
Una voluntad tercera, sin duda, está en medio de ellos.
El hombre
Sí… por cierto que uno de ellos me mira;
ahora son dos (también el de mi izquierda:
mas no lo consiguen. Pues mira:
aquí cada uno hace lo que sabe:
está el que piensa en sus negocios,
y el que duda entre un verbo en pasado
perfecto o imperfecto.
Lo único importante
en estos impulsos del homo faber
transparencia.
¿Acaso es tan complicado?
La sencillez
Estamos subiendo.
es mucho más sencilla:
va, viene,
trae, viaja y vuelve.
Él se deja llevar.
Sólo la caja negra registra sus acciones;
mas si le piden alguna explicación,
él sólo hace que remitir al verdadero
responsable… siempre se deja llevar;
y confía.
(Con imágenes de paisajes de Argentina, España y Australia.
Y con el paisaje del norte de Portugal en la mente, al escribir;
viendo desde el tren -al componer el poema- paisajes de Italia)
Etiquetas:
aire,
Argentina,
Australia,
Camino,
campo,
colaboraciones mías,
comunicación,
España,
fotografía,
Italia,
literatura,
naturaleza,
noche,
paisajes,
países,
poesía,
Portugal,
silencio,
tiempo,
viajes
3.12.13
30.11.13
17.11.13
La noche entrada
La noche entrada
Desierto de
Las Palmas, 15-9-95
El día finaliza, otro nuevo alborea. El viejo queda en el
recuerdo sumándose a la experiencia. Las luces parpadean débilmente al calor de
la bruma costera cuando la medianoche es traspasada. Y las estrellas anuncian
la matinera hondonada de luz que el sol, unas horas después, derramará por
entre las piedras naturales y las que son útiles; diminutas, casi invisibles
posan de aquí allá los opúsculos luminosos que cubren nuestra techumbre en la
lejanía; esos quinqués sostenidos por el abuelo, al cual le tiembla la llama
externa, que se mantienen nadie sabe por qué fuerza extraña que los sujeta arriba, donde apenas podemos
avisarlos; quizá sea esa la razón de su tintineante movimiento en su inmensa
bóveda de naranja entera (desconocemos su principio así como su término); sin
duda, las perlillas perdidas de Poseidón se fugaron de las lindes
jurisdiccionales, en tanto que del mar hubieron abandonado su hábitat continuo
al transformarlo en otro gran río, ahora sin agua, asiéndose a los largos
tendones convergentes, venideros de los confines insospechados de todo eso que
llamamos “cielo”. Verdaderamente maravilloso.
(me hace gracia y ternura a la vez leerme en un texto de hace casi 20 años, que nunca pensé entonces que podría publicar en un blog, claro, y que, con todo, tiene su gracia ponerlo aquí, ahora, como meditación nocturna, a orillas del Mediterráneo...)
8.11.13
Evocación del Duero (poema)
Duero, oh D’ouro…
suenan las trompetas,
las guitarras, los flauteros;
cuentos medievales
en tus aguas cristalinas
señorean;
soles flameantes
respondiéndote altivos en su
fuerza…
Duero, oh D’ouro,
río terreno,
todos tus meandros
guían, te acompañan
en los duros y dorados
pedernales
llegas a tu pueblo
del paseo por las torres y sus
calles…
Tordesillas, a tu paso por el
Duero.
Tordesillas, 5-6.10.2003
DUERONace el Duero al pie de un monte
que Pico de Urbión se llama;
riega Soria y Almazán,
y, siguiendo por Aranda,
Peñafiel y Tordesillas,
por Toro y Zamora pasa.
Entra luego en Portugal,
dejando el suelo de España,
y, de Este a Oeste siguiendo,
hacia Oporto se adelanta,
donde al Atlántico se une
tributándole sus aguas.
Del Duero son afluentes
el Duratón y el Pisuerga,
el Esla, Tormes y Yestes,
el Adaja y el Eresma.
(Fuente del poema y del mapa de los ríos españoles: El huevo de chocolate)
(Fuente de la foto principal: Fotos de Tordesillas)
Etiquetas:
agua,
Castilla,
ciudad,
colaboraciones mías,
España,
fotografía,
literatura,
paisajes,
poesía,
Portugal,
río,
Tordesillas,
Valladolid,
viajes
25.10.13
Grabados en la Hospedería OCD de Caravaca
Hoy nos vamos de viaje a CARAVACA DE LA CRUZ (Murcia, España).
Caravaca se llama "de la Cruz" o "Ciudad de la Cruz" o "Ciudad de la Vera Cruz" o "La Vera Cruz de Caravaca"... precisamente por el lignum Crucis o 'leño de la Cruz' que se conserva en el Castillo, arriba, en lo alto de la ciudad antigua...
Un castillo que es iglesia, o fortaleza o ambas cosas... Y una Cruz que atrae a miles de peregrinos a su ciudad, máxime cuando ha sido declarado el Jubileo de la Vera Cruz (como ya lo fue en 2010 y en años anteriores...). Una ciudad con muchos atractivos y muchas sorpresas que descrubir.
En el centro de Caravaca, Ciudad de la Vera Cruz, está la calle Corredera. Y en el número 7, número de la perfección, se encuentra el convento de los frailes carmelitas descalzos.
Esta es la fachada de la iglesia (foto de arriba; puerta de la derecha; y foto de la izquierda) y una entrada secundaria del convento (foto de arriba; se ve la puerta a la izquierda)
La iglesia de los frailes está dedicada a Nuestra Señora del Carmen o a la Virgen del Carmen.
La iglesia da a la calle Corredera, también. Y se puede ver desde el paseo de la misma calle, donde está sentado el anciano de la foto... De hecho, la foto está tomada desde ese paseo, que es amplio y muy agradable para caminar o para sentarse y ver pasar a la gente, o contemplar la estatua de San Juan de la Cruz hecha por Rafael Pi Belda... o comprar algo artesanal en los mercadillos de los domingos...
Si seguimos el muro de la izquierda, a unos pasos más en esa acera... encontramos la entrada principal del convento y de la hospedería. Ésta es:

Es la esquina o chaflán de la calle Corredera con la calle San Simón Stock , que es justo la entrada principal del convento...
O un Hotel Rural.
O ambas cosas.
Buen sitio para descansar.
Para "turistear", para conocer, para disfrutar....
Porque adonde nosotros vamos es a un lugar donde nos pueden hospedar por un precio barato, con tranquilidad absoluta, haciéndonos pasar por frailes, porque vamos a vivir en una de las habitaciones o "celdas" en que vivían los frailes, cuando eran muchos en este convento...
Nos acercamos...
...
...
...
...y nos aseguramos de que, efectivamente es el "Hotel Rural Nuestra Señora del Carmen"...
¿Qué nos aguardará dentro? Porque entramos en un convento... convertido en hospedería y en hotelito en el corazón de la ciudad... pero siendo convento al mismo tiempo. ¡Todo un lujo para el turista exigente y todo un desafío para los religiosos que viven en él...!
Tomamos habitación, que nos la dan en la portería, en la planta baja, una atenta señorita por la mañana o un campechano señor por la tarde. O tal vez tengamos la suerte de que nos atienda uno de los frailes carmelitas descalzos (o 'carmelitos', como algún niño les llama)...
Los reconoceremos por su hábito marrón, por su gracejo, su cercanía y su detallismo: están en todos los detalles, oye (que si desayunas, que si vas a volver tarde, que si necesitas esto o lo otro o lo de más allá... un primor, vaya).
Al fondo (de la foto), adivinamos un pasillo... ¿o un claustro? (Y al fondo del todo, parece una escultura de santa Teresita de Lisieux, la Santa de las flores y los regalos desde el cielo...). Si nos colocamos justo en ese ángulo del claustro, tenemos esta vista:
El claustro lo vemos una vez hemos pasado la portería, antes de subir a las habitaciones.
Es un claustro cuadrado, como todos los carmelitanos. Y antes estaba abierto, pero en invierno te llevaban los demonios (el frío es seco y te puede helar bien heladito...). Así que con estos hermosos ventanales se está muy a gusto. Uno puede pasear por el claustro, imaginarse que es un fraile rezando el rosario o meditando la Palabra de Dios -como dice la Regla del Carmelo-... y la imaginación se le va volando al Monte Carmelo y a los miles de conventos existentes -con sus claustros- y esparcidos por todo el mundo (ver aquí).
Antes de subir a los cuartos, podemos curiosear un poco en la planta baja... metiéndonos por donde veamos una puerta con un cartelito adosado: nos explica adónde da esa puerta...
Si por el momento ya hemos saciado nuestra curiosidad, podemos subir en el ascensor o por una de las escaleras que hay alrededor del claustro o rodeando al ascensor...
Si nos dan una habitación en el piso 1º, tenemos una suerte añadida. Veamos si nos toca un pasillo en concreto, el que está debajo de la comunidad de estos frailes tan curiosos. Es el pasillo con las habitaciones números 111 al 126.

En ese pasillo, en el muro que da al claustro interior (el opuesto a la pared de las habitaciones) se encuentran colgados unos cuadros... que en realidad no son cuadros:
¡Son grabados!
¡Del Vía Crucis!
¡Del siglo XIX!
¡Y son 9!... Qué descubrimiento...
(las fotos generales están tomadas del perfil en Gúguel Plus que tiene la Hospedería, aquí)
Veamos, pues, ese pequeño tesoro recién descubierto...
Miramos en el pie del grabado, a la izquierda... y hallamos dónde se vendía en el siglo XIX:
Sigamos averiguando cositas...
Tiene pinta de ser de mediados del siglo XIX, hacia 1850, palmo arriba, palmo abajo...
Averigüemos algo más...
Un tal señor "A. Pingot" fue el que dibujó seguramente el original... O lo grabó. Si es que es un grabado, ¿o bien era originariamente una pintura, que luego se mandó a la imprenta para hacer múltiples copias -por tanto copias impresas- y así poderlas comercializar mejor?
Debe ser algo de eso, porque no son dibujos en color (serían los originales), sino en una especie de "doble tinta", muy típica y tradicional de las imprentas (de costo barato o medio).
Busquemos algo de nuestro personaje "Eugenio Jouy", a ver qué nos dice San Gúguel...
En una tal «Grosvenor Prints» (aquí) hallamos a nuestro Eugenio Jouy, en varias pinturas...
Y podemos confirmar algunas cosas:
-- que nuestro Eugenio estuvo activo pintando/grabando entre 1850 y 1856,
-- que la Imprenta Lemercier estuvo activa al menos entre 1830 y 1860, (en la calle del Sena número 55 -dos menos que nuestra Lemercier- según una impresión de alrededor del año 1830; pudo cambiarse o ampliar negocio, al tomar el nº siguiente de la calle, el 57, en la misma acera, pues hay otra pintura, datada hacia 1850, en la que aparece el nº 57 de la calle del Sena -ver aquí- [téngase en cuenta que estos enlaces, con el tiempo, pueden no funcionar, puesto que esta casa londinense se dedica a vender estas litografías y demás; y cuando las haya vendido, los enlaces que he puesto aquí no funcionarán como es debido...])
-- que nuestro Eugenio no estuvo siempre en la misma calle de San Andrés de las Artes, sino también -hacia 1850- en el bulevar de Sebastopol, nº 46 (ver aquí; por cierto que en este otro lugar vemos que en 1863 mantenía esa misma dirección...)
-- que todo se realizó en París, en sus calles, en colaboración de unos con otros, el Jouy con el Lemercier; éste con otros, incluso de Barcelona o de los recién estrenados 'Estados Unidos de América': en la avenida de Broadway en aquel Nueva York decimonónico [aquí])
Buscamos más... Y nos damos cuenta de que nuestro ya viejo amigo Eugenio Jouy no sólo pintó o gravó o litografió... sino que también escribió o al menos publicó un libro titulado así: Catalogue général des gravures, lithographies et photographies de Eugène Jouy. Data de 1860 (una minimísima ficha en Gúgel Libros, aquí). De nuevo, hacia la mitad del siglo XIX. No habíamos intuído mal al principio, por lo que se ve... Seguro que en la Biblioteca Nacional de Francia tienen algún ejemplar de ese libro... vamos hasta allá...
Pero, antes, asegurémonos de algo: ¿hay algo más de él en Gúgel Libros? Pues sí: que en 1866 daba a la imprenta -del Sr. Poitevin- una segunda entrega del libro anterior, titulada así: Deuxième supplement du catalogue général des gravures, lithographies de Eugène Jouy, éditeur (aquí). O sea, que nuestro amigo se dedicaba a ello con empeño. Eso parece.
Ahora sí que podemos ir a la Biblioteca Nacional de Francia (catálogo general). Buscamos por el apellido, por si acaso nos pueden orientar los buenos trabajadores de esa señora Biblioteca... y vemos lo siguiente: hay un Eugenio Jouy, nacido en 1807, que es alcalde de Carcasona y diputado del departamento del Aude, en Francia (capital: Narbona; e incluye a Carcasona; abajo queda Perpiñán y, más abajo, Andorra; y al noroeste, Tolosa), en plena mitad del siglo XIX. No parece que sea éste nuestro personaje (ver aquí). Nuestro gozo en un pozo... ¿Qué hacer?
En fin, ¡¡vaya paseo!! Pero si estábamos descansando en la Hospedería de Caravaca... ¿cómo hemos llegado a París, en busca y captura de Jouy y al encuentro de Lemercier?...
Cosas que pasan en los conventos... ¡qué le vamos a hacer! Y eso que es apenas un grabado.
¿Te atreves a investigar algo más? ¿Y a visitarlo y hacerle una foto para poder decir: "yo estuve allí y lo he visto con mis propios ojos"? Si coincidimos aquí, te cuento algo más.
Caravaca se llama "de la Cruz" o "Ciudad de la Cruz" o "Ciudad de la Vera Cruz" o "La Vera Cruz de Caravaca"... precisamente por el lignum Crucis o 'leño de la Cruz' que se conserva en el Castillo, arriba, en lo alto de la ciudad antigua...
Un castillo que es iglesia, o fortaleza o ambas cosas... Y una Cruz que atrae a miles de peregrinos a su ciudad, máxime cuando ha sido declarado el Jubileo de la Vera Cruz (como ya lo fue en 2010 y en años anteriores...). Una ciudad con muchos atractivos y muchas sorpresas que descrubir.En el centro de Caravaca, Ciudad de la Vera Cruz, está la calle Corredera. Y en el número 7, número de la perfección, se encuentra el convento de los frailes carmelitas descalzos.
Esta es la fachada de la iglesia (foto de arriba; puerta de la derecha; y foto de la izquierda) y una entrada secundaria del convento (foto de arriba; se ve la puerta a la izquierda)La iglesia de los frailes está dedicada a Nuestra Señora del Carmen o a la Virgen del Carmen.
La iglesia da a la calle Corredera, también. Y se puede ver desde el paseo de la misma calle, donde está sentado el anciano de la foto... De hecho, la foto está tomada desde ese paseo, que es amplio y muy agradable para caminar o para sentarse y ver pasar a la gente, o contemplar la estatua de San Juan de la Cruz hecha por Rafael Pi Belda... o comprar algo artesanal en los mercadillos de los domingos...
Si seguimos el muro de la izquierda, a unos pasos más en esa acera... encontramos la entrada principal del convento y de la hospedería. Ésta es:
Es la esquina o chaflán de la calle Corredera con la calle San Simón Stock , que es justo la entrada principal del convento...
¡...y de la hospedería!
Es una Hospedería Religiosa.O un Hotel Rural.
O ambas cosas.
Buen sitio para descansar.
Para "turistear", para conocer, para disfrutar....
![]() |
| Entrada principal de la Hospedería del Carmen... |
Porque adonde nosotros vamos es a un lugar donde nos pueden hospedar por un precio barato, con tranquilidad absoluta, haciéndonos pasar por frailes, porque vamos a vivir en una de las habitaciones o "celdas" en que vivían los frailes, cuando eran muchos en este convento...
Nos acercamos...
...
...
...
...y nos aseguramos de que, efectivamente es el "Hotel Rural Nuestra Señora del Carmen"...
¿Qué nos aguardará dentro? Porque entramos en un convento... convertido en hospedería y en hotelito en el corazón de la ciudad... pero siendo convento al mismo tiempo. ¡Todo un lujo para el turista exigente y todo un desafío para los religiosos que viven en él...!
| A la derecha, recepción de la Hospedería: ahí nos dan la llave de la habitación... También podemos reservar habitación aquí: http://www.hospederiacaravaca.org/es/reservas |
Tomamos habitación, que nos la dan en la portería, en la planta baja, una atenta señorita por la mañana o un campechano señor por la tarde. O tal vez tengamos la suerte de que nos atienda uno de los frailes carmelitas descalzos (o 'carmelitos', como algún niño les llama)...
Los reconoceremos por su hábito marrón, por su gracejo, su cercanía y su detallismo: están en todos los detalles, oye (que si desayunas, que si vas a volver tarde, que si necesitas esto o lo otro o lo de más allá... un primor, vaya).
Al fondo (de la foto), adivinamos un pasillo... ¿o un claustro? (Y al fondo del todo, parece una escultura de santa Teresita de Lisieux, la Santa de las flores y los regalos desde el cielo...). Si nos colocamos justo en ese ángulo del claustro, tenemos esta vista:
El claustro lo vemos una vez hemos pasado la portería, antes de subir a las habitaciones.
Es un claustro cuadrado, como todos los carmelitanos. Y antes estaba abierto, pero en invierno te llevaban los demonios (el frío es seco y te puede helar bien heladito...). Así que con estos hermosos ventanales se está muy a gusto. Uno puede pasear por el claustro, imaginarse que es un fraile rezando el rosario o meditando la Palabra de Dios -como dice la Regla del Carmelo-... y la imaginación se le va volando al Monte Carmelo y a los miles de conventos existentes -con sus claustros- y esparcidos por todo el mundo (ver aquí).
Antes de subir a los cuartos, podemos curiosear un poco en la planta baja... metiéndonos por donde veamos una puerta con un cartelito adosado: nos explica adónde da esa puerta...
Si por el momento ya hemos saciado nuestra curiosidad, podemos subir en el ascensor o por una de las escaleras que hay alrededor del claustro o rodeando al ascensor...
Si nos dan una habitación en el piso 1º, tenemos una suerte añadida. Veamos si nos toca un pasillo en concreto, el que está debajo de la comunidad de estos frailes tan curiosos. Es el pasillo con las habitaciones números 111 al 126.

En ese pasillo, en el muro que da al claustro interior (el opuesto a la pared de las habitaciones) se encuentran colgados unos cuadros... que en realidad no son cuadros:
¡Son grabados!
¡Del Vía Crucis!
¡Del siglo XIX!
¡Y son 9!... Qué descubrimiento...
(las fotos generales están tomadas del perfil en Gúguel Plus que tiene la Hospedería, aquí)
Veamos, pues, ese pequeño tesoro recién descubierto...
Ésta, en concreto, es la 5ª Estación del Vía Crucis...
| «V (ème) Station», que en francés es 5ª Estación (del Vía Crucis, claro...) |
«Paris. Eugène Jouy 49 rue St-André des Arts»
Es decir: que se podía encontrar (y comprar) en la ciudad de París, en el establecimiento de Eugenio Jouy [pronunciado /Yuí/ -sabiendo que esa /Y/ es como la /G/ argentina-], que se hallaba en el número 49 de la calle de San Andrés de las Artes.
Sigamos averiguando cositas...
«Imp. Lemercier et Cie. rue de Seine 57 Paris»
Es decir: se imprimió en la Imprenta de la Compañía del señor o de la familia Lemercier, la cual se ubicaba en la calle del Sena, número 57, en París.
Por tanto, una calle céntrica, cercana al río Sena, río que atraviesa la romántica París...
La calidad del grabado es notable, ya que está muy conseguido el efecto de las texturas: de las telas y los vestidos, así como el de la madera de la Cruz con que cargó el Señor Jesús...Tiene pinta de ser de mediados del siglo XIX, hacia 1850, palmo arriba, palmo abajo...
Averigüemos algo más...
Un tal señor "A. Pingot" fue el que dibujó seguramente el original... O lo grabó. Si es que es un grabado, ¿o bien era originariamente una pintura, que luego se mandó a la imprenta para hacer múltiples copias -por tanto copias impresas- y así poderlas comercializar mejor?
Debe ser algo de eso, porque no son dibujos en color (serían los originales), sino en una especie de "doble tinta", muy típica y tradicional de las imprentas (de costo barato o medio).
Busquemos algo de nuestro personaje "Eugenio Jouy", a ver qué nos dice San Gúguel...
En una tal «Grosvenor Prints» (aquí) hallamos a nuestro Eugenio Jouy, en varias pinturas...
Y podemos confirmar algunas cosas:
-- que nuestro Eugenio estuvo activo pintando/grabando entre 1850 y 1856,
-- que la Imprenta Lemercier estuvo activa al menos entre 1830 y 1860, (en la calle del Sena número 55 -dos menos que nuestra Lemercier- según una impresión de alrededor del año 1830; pudo cambiarse o ampliar negocio, al tomar el nº siguiente de la calle, el 57, en la misma acera, pues hay otra pintura, datada hacia 1850, en la que aparece el nº 57 de la calle del Sena -ver aquí- [téngase en cuenta que estos enlaces, con el tiempo, pueden no funcionar, puesto que esta casa londinense se dedica a vender estas litografías y demás; y cuando las haya vendido, los enlaces que he puesto aquí no funcionarán como es debido...])
-- que nuestro Eugenio no estuvo siempre en la misma calle de San Andrés de las Artes, sino también -hacia 1850- en el bulevar de Sebastopol, nº 46 (ver aquí; por cierto que en este otro lugar vemos que en 1863 mantenía esa misma dirección...)
-- que todo se realizó en París, en sus calles, en colaboración de unos con otros, el Jouy con el Lemercier; éste con otros, incluso de Barcelona o de los recién estrenados 'Estados Unidos de América': en la avenida de Broadway en aquel Nueva York decimonónico [aquí])
Buscamos más... Y nos damos cuenta de que nuestro ya viejo amigo Eugenio Jouy no sólo pintó o gravó o litografió... sino que también escribió o al menos publicó un libro titulado así: Catalogue général des gravures, lithographies et photographies de Eugène Jouy. Data de 1860 (una minimísima ficha en Gúgel Libros, aquí). De nuevo, hacia la mitad del siglo XIX. No habíamos intuído mal al principio, por lo que se ve... Seguro que en la Biblioteca Nacional de Francia tienen algún ejemplar de ese libro... vamos hasta allá...Pero, antes, asegurémonos de algo: ¿hay algo más de él en Gúgel Libros? Pues sí: que en 1866 daba a la imprenta -del Sr. Poitevin- una segunda entrega del libro anterior, titulada así: Deuxième supplement du catalogue général des gravures, lithographies de Eugène Jouy, éditeur (aquí). O sea, que nuestro amigo se dedicaba a ello con empeño. Eso parece.
Ahora sí que podemos ir a la Biblioteca Nacional de Francia (catálogo general). Buscamos por el apellido, por si acaso nos pueden orientar los buenos trabajadores de esa señora Biblioteca... y vemos lo siguiente: hay un Eugenio Jouy, nacido en 1807, que es alcalde de Carcasona y diputado del departamento del Aude, en Francia (capital: Narbona; e incluye a Carcasona; abajo queda Perpiñán y, más abajo, Andorra; y al noroeste, Tolosa), en plena mitad del siglo XIX. No parece que sea éste nuestro personaje (ver aquí). Nuestro gozo en un pozo... ¿Qué hacer?
Al menos sacamos en claro que la imprenta Lemercier y Compañía funcionó entre 1827 y 1899, que varió de domicilio, que debió ser empresa familiar y luego fue ayudado por otros (amigos, socios, etc.), que estuvo muy activo, porque casi dos siglos después -y tras todas las guerras, incendios, robos y demás lindezas que nos ha dejado la historia francesa y mundial- aún se pueden ver y comprobar un número alto de publicaciones imprimidas por esa empresa (siendo que sus productos no iban a los conventos mayoritariamente, sino con gran seguridad a las casas de los burgueses acomodados y de la aristocracia; tal vez, también, a las rectorías de los eclesiásticos acomodados y alto clero).
Además: el fundador de la empresa fue Joseph Rose Lemercier, vivió entre 1803 y 1887; trabajó por su cuenta a partir de 1827; estuvo muy activo hasta la década de 1860 inclusive...
(¿Que de dónde saco yo todo esto? Un poco de aquí -de una afortunada ficha del Museo Británico- y un poco de intuición al uso, que siempre viene bien cuando no se tiene otra cosa...) (De hecho, acabo de ver confirmada la actividad de la empresa aquí: estuvo activa de 1803 a 1901; lo cual significa que ningún hijo de J. R. Lemercier quiso continuar con el asunto más allá de la muerte de su padre, acaecida en 1899; dos años después, en 1901, ya desaparecía el taller..., lo justo para vender y cerrar.)
En fin, ¡¡vaya paseo!! Pero si estábamos descansando en la Hospedería de Caravaca... ¿cómo hemos llegado a París, en busca y captura de Jouy y al encuentro de Lemercier?...
Cosas que pasan en los conventos... ¡qué le vamos a hacer! Y eso que es apenas un grabado.
¿Te atreves a investigar algo más? ¿Y a visitarlo y hacerle una foto para poder decir: "yo estuve allí y lo he visto con mis propios ojos"? Si coincidimos aquí, te cuento algo más.
Etiquetas:
arte,
bibliografía,
callejero,
Caravaca de la Cruz,
Carmelo Teresiano,
colaboraciones mías,
España,
fotografía,
Francia,
grabado,
liturgia,
Murcia,
París,
Vía Crucis,
viajes
11.10.13
Casa General OCD de España: Convento de S. Hermenegildo (Madrid)

1. Un poco de historia
![]() |
| Clemente VIII, papa |
2. Dos "casas generales"
Cada Congregación OCD tenía su propia Casa General (hoy se suele utilizar vulgarmente un vocablo del lenguaje militar para designar este tipo de casas o de reuniones: "cuartel general" -usado también para las sedes centrales de los partidos políticos-) o bien, tomando una voz de la jerga montañera, como la de "campamento-base". Bien, se use el término que se use, la casa central para cada congregación carmelitano-teresiana estaba ubicada en los "centros neurálgicos" de la vida religiosa de las respectivas congregaciones: Roma y Madrid. Roma era la corte del Papa, rey de los Estados Pontificios (en el centro de la Península itálica). Madrid, la corte del Rey de España (quien inicial y temporalmente lo fue también de Portugal). 3. Congregación OCD Italiana
Sobre la Casa General OCD de la Congregación OCD Italiana, el P. Archivero General OCD ha escrito un espléndido artículo en la página web de la Orden: www.carmelitaniscalzi.com, que puede leerse aquí. Tuvo muchas sedes hasta hoy, pero siempre en Roma. La primera sede fue el Convento OCD de Santa María de la Escala, en el antiguo pueblo -hoy barrio- de Trastévere, como ya dejé indicado en mi entrada anterior (ver aquí).4. Congregación OCD Española
Nos centramos, por tanto, en la Congregación OCD Española y en su Casa General. La ciudad que se escogió fue Madrid, por ser la sede de la Corte española, con el rey católico tan interesado en la reforma de las órdenes religiosas (Felipe II), mantenedor de "la religión" en todos sus dominios, que por entonces eran muy vastos. Y dentro de Madrid, en plena calle Alcalá, el Convento de San Hermenegildo, con la iglesia dedicada al Partiarca San José, del que fue tan devoto Santa Teresa de Jesús, fundadora de la Orden.
![]() |
| Fachada de la Iglesia de San José como se ve hoy, del antiguo convento de San Hermenegildo. (Si nos fijamos, bajo la hornacina de la Virgen del Carmen, se aprecia bien el escudo de la Orden.) |
a) ¿Por qué el titular "San Hermenegildo"?
![]() |
| Martirio de San Hermenegildo, rey |
b) ¿Quiénes vivían allí?
En el Convento de San Hermenegildo, que fungía como Casa General de los carmelitas descalzos de la Congregación Española (existente ésta desde 1600), vivía el P. General y parte de su Consejo (la Consulta), representante de toda España, Portugal y Nueva España (México), con los llamados "definidores generales", uno de cada provincia religiosa.
![]() |
| Hermano Francisco del Niño Jesús (1544-1604), amigo de S. Juan de Ribera, patriarca de Valencia, murió en el convento de S. Hermenegildo (Madrid) el 26 de diciembre de 1604. Figura preminente del Carmelo Teresiano (Fuente: Historia de Villapalacios.es) |
![]() |
| Antiguo convento de San Hermenegildo en el Plano de Madrid, por Pedro Teixeira (1656) Tomado del blog Pasión por Madrid, de Guerra Esetena (ver aquí, noticia sobre el influjo arquitectónico del convento de San Hermenegildo en el monasterio de La Encarnación, de Madrid). |
Así, pues, los Definidores Generales (representantes de esas provincias) se reunían en San Hermenegildo -antes lo habían hecho en Pastrana (Guadalajara)-, aunque según la documentación dispersa en los diversos archivos privados y públicos (algo de ello ha sido publicado en Roma, por el Instituto Histórico Teresiano, en la colección "Monumenta Historica Carmeli Teresiani"; ver el catálogo aquí), el Consejo General o Consulta era "peregrino", pues cada vez se iba reuniendo en un lugar diferente (Uclés, Ocaña, Zaragoza, Pamplona, Córdoba...); hay que notar que no se conservan los libros de Actas de los Capítulos Generales de la Congregación Española. Con todo, se conservan bastantes documentos firmados «en nuestro Convento de San Hermenegildo de Madrid», reunida la Consulta o el "Venerable Definitorio General".Entre otros oficiales de la Curia general, estaba el Procurador General ante la Corte (había otro Procurador General que vivía en Roma porque arreglaba los asuntos de la Congregación Española ante la Santa Sede; sobre el lugar donde vivía, ya publiqué una entrada aquí). Otro oficial importante era el Archivero General, que custodiaba y gestionaba el Archivo Histórico OCD de la Congregación Española, hoy totalmente disperso en diversos fondos del Archivo Histórico Nacional (el P. Matías del Niño Jesús [†2008] investigó esos fondos en sus años jóvenes, allá por la década de 1950, y dejó algo de ello publicado. [Quien desee conocer esa bibliografía que la pida en un comentario, y muy gustoso le indicaré la referencia bibliográfica]).
![]() |
| Calle de Alcalá (Madrid), 1754. A la izquierda de la calle, 2ª manzana, la Iglesia de S. José, con el Convento de San Hermenegildo (éste no se ve) |
c) ¿Qué pasó con el convento?
Tengamos presente que estamos aún bajo el epígrafe general de «Congregación OCD Española». Por tanto, contamos las cosas hasta 1835 ó 1836, momento en que se puso en práctica la ley de Desamortización del ministro liberal Juan Álvarez Mendizábal, al comienzo precario del reinado de Isabel II (en la regencia), y en plena I Guerra Carlista (comenzada en 1833, al morir Fernando VII, la cual no cesará hasta 1840).
El complejo, hasta esa época, tuvo muchas vicisitudes. Las dos imágenes anteriores, de 1656 y de 1777: la primera un mapa, la segunda un cuadro, muestran dos iglesias distintas.
- Convento e iglesia, hechos por el tracista de la Orden, el hermano fray Nicolás de Jesús y María -de los tradicionales hermanos tracistas o frailes arquitectos-, entre 1586 (al año siguiente de la canonización de San Hermenegildo, rey y mártir) y 1605 (al año siguiente de la muerte del Venerable Hermano Francisco del Niño Jesús).
- Todo el edificio fue demolido a principios del siglo XVIII. Y entre 1730 y 1748 se construyó nuevo convento e iglesia; intervinieron Pedro de Ribera por un lado y, por otro, José de Arredondo y Fausto Manso.
5. Vicisitudes posteriores
a) La Desamortización
Poco a poco, la enajenación de los bienes eclesiásticos (intentada desde Carlos III, luego por Napoleón, luego por los liberales en el Trienio Constitucional [1820-23] y, por fin, por Mendizábal), la consecuente exclaustración de los religiosos (cada uno se fue donde pudo, con o sin asignación del gobierno, dejando o no los hábitos, perseverando en su vocación sin ningún amparo institucional, etc. -hay que escribir aún y completar la historia de los exclaustrados españoles del siglo XIX-); después, la puesta en acto de la desamortización: la venta al mejor postor por parte del Estado de las fincas enajenadas; el consecuente fiasco que todo el proceso conllevó [cf. Miguel Artola, Historia de España, tomo 5: La burguesía revolucionaria (1808-1874), 2ª ed., Alianza Ed., Madrid 1997], porque las arcas del Estado no se llenaron y las tierras no se repartieron (dos objetivos principales que perseguía el decreto de desamortización); y un sinfín de otras circunstancias menores... hicieron que primaran otros intereses antes que el patrimonial -tal y como hoy entendemos la idea poderosa de "patrimonio"-, el religioso -pues ya no estaban las cosas como para ello- o el carmelitano -había bajado en mucho el influjo de la Orden en las autoridades y éstas ya no defendían a la Orden, que, como otras, andaba en decadencia, metida en una seria crisis organizativa y de identidad, con luchas de poder entre doristas y teresianos (cf. la nomenclatura del P. Ildefonso Moriones en sus obras: desde 1968 hasta 2012).
A partir de este momento, en fotos muy expresivas y clarificadoras, el blog Viendomadrid.com describe el proceso de transformación del complejo edilicio. Algunos pequeños datos o pequeñas explicaciones no están del todo ajustadas (porque no es fácil aclararse con tanto lío arquitectónico, vaya), pero la visita virtual, en las hermosas fotos que ha colocado, hacen un agradable paseo internáutico por la actual parroquia de San José, sin moverse de la silla o del sillón, con sólo la pantalla del soporte que soporte lo que hay que soportar: la imagen y el texto de un blog como ése o como éste...
b) La Parroquia de San José
Resulta que la Parroquia de San José se trasladó a este lugar, y en él se colocó la placa conmemorativa de la boda del famoso político y militar Simón Bolívar en 1802. Una placa en el lugar original (C/ Gravina) se puso en 1969 (ver aquí); otra placa, en la actual parroquia (antigua iglesia de los frailes) la puso en 1980 el Gobierno venezolano (ver aquí).
![]() |
| Placa en el lugar original de la Parroquia de San José - colocada en 1969 Fuente: blog Recordando la historia de Simón Bolívar (noticia sobre los recuerdos en España); ver aquí |
![]() |
| Placa que se lee hoy entrando a mano derecha en la actual Parroquia de San José, donde estuvo la iglesia conventual de San Hermenegildo, en Madrid, al lado del chaflán de la calle de Alcalá con la Gran Vía - de 1980 (Fuente: web "Rascacielos": http://www.skyscrapercity.com/ en el foro en el que el usuario "Diegodbs" -no hay acceso posible a él- ha colocado una cuantiosa información fotográfica actual de «Un poquito de América... en Madrid» -de donde se toma esta foto-.) |
Otro blog que cuenta muy bien con fotos y explicaciones el devenir del imnueble, es el blog Madrid sin prisas de Pepe (que puede ser José Sánchez o José San José: pues su url es "josesanpepe"...); tiene una entrada muy larga y completa de un intenso paseo por los Madriles, buscando las trazas de: «El Madrid de Pedro de Ribera», en donde dedica una parte a la Parroquia de San José (hay que bajar 48 pantallas o clics en la barra espaciadora), haciéndose eco de su historia y devenir (ver aquí). Dicho bloguero recuerda que la boda mencionada no se hizo en la iglesia de San José (refiriéndose a la de los frailes) -para quien no lo supiera- sino en la homónima iglesia cercana, como ya se ha indicado.
![]() |
| Edificio del antiguo convento de San Hermenegildo (ya transformado, a la derecha -lo tapan parcialmente los árboles-) y la iglesia -antigua iglesia conventual-, ya para entonces Parroquia de San José, a fines del s. XIX; con la casa del cura (a la izquierda de la iglesia, de una sola planta), la cual permanecerá hasta el piquetazo de 1910. (Fuente: blog Madrid sin prisas, entrada «El Madrid de Pedro de Ribera») |
c) Dirección de la Administración Militar
Durante la desamortización, parece que el convento quedó vacío y sin uso concreto (como tantos otros). Con todo, durante algunos años, el convento aún albergó la Dirección de la Administración Militar, como informa la web Madridhistorico.com (ver aquí).
d) De convento ocd a Teatro Apolo
Demolido el convento en 1870, se construyó contiguo a la iglesia parroquial de San José el Teatro Apolo (1871-73), que tuvo mucho éxito en la Restauración (1883-1929), con gran afluencia de público y relevancia en el panorama teatral madrileño (por las zarzuelas).
![]() |
| Iglesia Parroquial de San José (izq.); le sigue a la derecha un resto del para entonces desaparecido convento y junto a él (centro), el edificio del Teatro Apolo (con sus 3 puertas arqueadas de medio punto y arbolado) (Fuente: Wikipedia; ver aquí) |
e) La Gran Vía y "el real piquetazo" (1910)
![]() |
| Comienzo del proyecto de la Gran Vía; aún con la casa del cura (a mano derecha), junto a la Iglesia de San José (de la que solo se ve 1/4 de su fachada) (Fuente: blog Madrid a fondo, ver aquí) |
La historia de la Gran Vía madrileña se puede ver aquí (artículo de Wikipedia), donde se hace mención (con fotos) de la Iglesia de San José (iglesia parroquial, recordemos) y de la "casa del cura" (adjunta a la iglesia), recordada por multitud de fuentes documentales.
He hallado, además, dos crónicas muy detalladas (con fotos del momento) de lo que se denominó "el real piquetazo", a saber: el acto inaugural de las reformas, de los derribos más bien, por el rey Alfonso XIII, piqueta en mano, asestando un piquetazo simbólico a la fachada de la popular "casa del cura" de la iglesia de San José. Un acto inaugural, con presencia de la Familia Real, con autoridades, arquitecto-urbanista que había obtenido la licencia para el proyecto, y una multitud de gente que asistió a tan curioso acontecimiento.
La primera crónica la he hallado en el blog Madrid a fondo (ver aquí) y la segunda en el blog Pasión por Madrid (ver aquí). La primera, con fotos tamaño extra, la segunda más minimalista (aunque se pueden agrandar); ambas son complementarias. Quien mire con detenimiento, observará muchos detalles: arquitectónicos, urbanísticos y etnológicos.
![]() |
| El rey Alfonso XIII (1º a la izq., de espaldas y piqueta en mano) asesta "el piquetazo real" a la fachada de la casa del cura, adjunta a la Iglesia Parr. de S. José (que se ve a la derecha al fondo); le acompañan el contratista y otros (Fuente: blog Madrid a fondo, ver aquí) |
f) El chaflán sin la casa del cura y el ensanchamiento de la fachada
Al dar comienzo el proyecto de la Gran Vía, la mayor parte de las modestas casas que flanqueaban la actual calle fueron derruidas y sustituidas por otras de mayor caché, cosa que engalanó la vía y promovió que llegara a ser lo que es hoy. No todos estuvieron de acuerdo con el proyecto; entre los detractores se encuentan Valle-Inclán, Azorín y R. Chueca.
Respecto de nuestro interés, cabe destacar que una vez desaparecida la casa del cura, se adecuó el chaflán o la esquina Alcalá-Gran Vía con un nuevo proyecto, que elevaba los pisos hasta el frontón de la iglesia, debiendo, por ello, elevar también la fachada de 3 calles de la iglesia, en el esquema típico carmelitano (ya presente en la factura del monasterio de S. José de Ávila, fundado en 1562), convirtiéndolo en algo un tanto extraño de reconocer en clave carmelitana -si no se tiene la adecuada información, como aquí se pretende dar-.
| Hay que notar que el Banco de Vizcaya derribó el Teatro Apolo en 1929 para constriuir su propia sede. (Fuente de la foto: blog Madrid sin prisas, en la entrada sobre «El Madrid de Pedro de Ribera») |
g) El encajonamiento definitivo
Concluyendo: el anterior complejo arquitectónico, poco a poco, fue perdiendo sentido, espacio, posibilidades, recursos, singularidad, significatividad... De modo que pasó a ser "uno más" en la lista de edificios imponentes, de la misma altura o aproximada, en la transitadísima calle de Alcalá, justo a la entrada de la Gran Vía (aún más transitada). Un resumen de la mayor parte de los avatares del edificio puede verse aquí.
![]() |
| (Fuente: Panoramio.com -ver aquí-) |
Se puede apreciar el absoluto encajonamiento del edificio: a mano derecha, lo que fue Banco Vizcaya (hoy "Área de Gobierno de Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de Madrid"); a mano izquierda, el proyecto que otro arquitecto, en la segunda década del siglo XX, propuso para cerrar la esquina Alcalá-Gran Vía, cosiendo su proyecto con el de la Iglesia de San José, pero dejando las líneas de ésta bastante irreconocibles con el proyecto original (con lo que hemos visto que fue el edificio). Por eso, desgraciadamente, podemos pasar delante de esa iglesia y no darnos cuenta de nada, ni de lo que fue ni de lo que todavía es, a no ser que algo (el escudo de la Orden, quizá; o la lectura de cierto blog cultural-espiritual-carmelitano) haga que nos paremos delante, nos asombremos de lo que vemos y nos entre curiosidad por saber algo más: entremos en el templo, nos detengamos a rezar, observemos los altares, colaboremos con la parroquia, tal vez solo unas moneditas...
h) La Guerra Civil del 36
Por último, quería añadir algo que nunca añaden los blogs ni las páginas web al uso: el llamado "martirio de las cosas", producto de la persecución religiosa (por el odium fidei), que se dio al inicio de la última contienda peninsular: la Guerra Civil española. Una guerra no produce mártires; los mártires sólo vienen dados a la Iglesia (como un don, un carisma específico, como el de los otros santos: pastores, vírgenes, doctores, religiosas, esposos, etc.) por la gracia de Dios; por eso hay que estar atentos con el uso de la palabra "mártir" (que en griego significa "testimonio": de la fe en Cristo, dando la vida por Él, como la dio el mismo Cristo por nosotros, sumándonos así a su Pasión y al misterio de la Redención).
Como gran parte de las iglesias en España, el incendio, el saqueo, el bandidaje, el reparto de los objetos valiosos, el cambio de función del edificio... y hasta el sacrilegio y la blasfemia, se dieron también en la Iglesia de S. José, arrancando la escultura del Niño Jesús (seguramente el Niño de la Bola, es decir, el Niño Jesús de Praga, típica devoción carmelitana), y disfrazándolo de miliciano, con pistola (en vez de la bola del mundo) en la mano, como muestra el siguiente dibujo, que presenta el atrio de la iglesia, donde se ve la escultura...
![]() |
| (Fuente: Religión en Libertad.com - ver aquí) Ver el arco central de entrada: ahí, la escultura del Niño Jesús... |
Etiquetas:
arquitectura,
arte,
Carmelo Teresiano,
ciudad,
colaboraciones mías,
conversos,
Desierto de Las Palmas,
España,
espiritualidad,
fotografía,
historia,
investigación,
martirologio,
papas,
santos,
teatro,
Wikipedia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










































.jpg)


