25.10.13

Grabados en la Hospedería OCD de Caravaca

Hoy nos vamos de viaje a CARAVACA DE LA CRUZ (Murcia, España).


Caravaca se llama "de la Cruz" o "Ciudad de la Cruz" o "Ciudad de la Vera Cruz" o "La Vera Cruz de Caravaca"... precisamente por el lignum Crucis o 'leño de la Cruz' que se conserva en el Castillo, arriba, en lo alto de la ciudad antigua...
Un castillo que es iglesia, o fortaleza o ambas cosas... Y una Cruz que atrae a miles de peregrinos a su ciudad, máxime cuando ha sido declarado el Jubileo de la Vera Cruz (como ya lo fue en 2010 y en años anteriores...). Una ciudad con muchos atractivos y muchas sorpresas que descrubir.

En el centro de Caravaca, Ciudad de la Vera Cruz, está la calle Corredera. Y en el número 7, número de la perfección, se encuentra el convento de los frailes carmelitas descalzos.


Esta es la fachada de la iglesia (foto de arriba; puerta de la derecha; y foto de la izquierda) y una entrada secundaria del convento (foto de arriba; se ve la puerta a la izquierda)

La iglesia de los frailes está dedicada a Nuestra Señora del Carmen o a la Virgen del Carmen.

La iglesia da a la calle Corredera, también. Y se puede ver desde el paseo de la misma calle, donde está sentado el anciano de la foto... De hecho, la foto está tomada desde ese paseo, que es amplio y muy agradable para caminar o para sentarse y ver pasar a la gente, o contemplar la estatua de San Juan de la Cruz hecha por Rafael Pi Belda... o comprar algo artesanal en los mercadillos de los domingos...

Si seguimos el muro de la izquierda, a unos pasos más en esa acera... encontramos la entrada principal del convento y de la hospedería. Ésta es:


Es la esquina o chaflán de la calle Corredera con la calle San Simón Stock , que es justo la entrada principal del convento...
¡...y de la hospedería!
Es una Hospedería Religiosa.
O un Hotel Rural.
O ambas cosas.
Buen sitio para descansar.
Para "turistear", para conocer, para disfrutar....



Entrada principal de la Hospedería del Carmen...


Porque adonde nosotros vamos es a un lugar donde nos pueden hospedar por un precio barato, con tranquilidad absoluta, haciéndonos pasar por frailes, porque vamos a vivir en una de las habitaciones o "celdas" en que vivían los frailes, cuando eran muchos en este convento...
Nos acercamos...
...
...
...
...y nos aseguramos de que, efectivamente es el "Hotel Rural Nuestra Señora del Carmen"...

¿Qué nos aguardará dentro? Porque entramos en un convento... convertido en hospedería y en hotelito en el corazón de la ciudad... pero siendo convento al mismo tiempo. ¡Todo un lujo para el turista exigente y todo un desafío para los religiosos que viven en él...!

A la derecha, recepción de la Hospedería: ahí nos dan la llave de la habitación...
También podemos reservar habitación aquí: http://www.hospederiacaravaca.org/es/reservas 
      
Tomamos habitación, que nos la dan en la portería, en la planta baja, una atenta señorita por la mañana o un campechano señor por la tarde. O tal vez tengamos la suerte de que nos atienda uno de los frailes carmelitas descalzos (o 'carmelitos', como algún niño les llama)...
Los reconoceremos por su hábito marrón, por su gracejo, su cercanía y su detallismo: están en todos los detalles, oye (que si desayunas, que si vas a volver tarde, que si necesitas esto o lo otro o lo de más allá... un primor, vaya).
Al fondo (de la foto), adivinamos un pasillo... ¿o un claustro? (Y al fondo del todo, parece una escultura de santa Teresita de Lisieux, la Santa de las flores y los regalos desde el cielo...). Si nos colocamos justo en ese ángulo del claustro, tenemos esta vista:

El claustro lo vemos una vez hemos pasado la portería, antes de subir a las habitaciones.
Es un claustro cuadrado, como todos los carmelitanos. Y antes estaba abierto, pero en invierno te llevaban los demonios (el frío es seco y te puede helar bien heladito...). Así que con estos hermosos ventanales se está muy a gusto. Uno puede pasear por el claustro, imaginarse que es un fraile rezando el rosario o meditando la Palabra de Dios -como dice la Regla del Carmelo-... y la imaginación se le va volando al Monte Carmelo y a los miles de conventos existentes -con sus claustros- y esparcidos por todo el mundo (ver aquí).

Antes de subir a los cuartos, podemos curiosear un poco en la planta baja... metiéndonos por donde veamos una puerta con un cartelito adosado: nos explica adónde da esa puerta...
Por ejemplo, podemos atravesar varias puertas y acabar en la iglesia conventual, bien hermosa, y engalanada, aunque no sea fiesta, porque los frailes cuidan también el día a día... y en especial las fiestas y solemnidades...
Si por el momento ya hemos saciado nuestra curiosidad, podemos subir en el ascensor o por una de las escaleras que hay alrededor del claustro o rodeando al ascensor...

Si nos dan una habitación en el piso 1º, tenemos una suerte añadida. Veamos si nos toca un pasillo en concreto, el que está debajo de la comunidad de estos frailes tan curiosos. Es el pasillo con las habitaciones números 111 al 126.


En ese pasillo, en el muro que da al claustro interior (el opuesto a la pared de las habitaciones) se encuentran colgados unos cuadros... que en realidad no son cuadros:
¡Son grabados!
¡Del Vía Crucis!
¡Del siglo XIX!
¡Y son 9!... Qué descubrimiento...

La planta baja incluye la cocina, el fregadero, el comedor, el office, el claustro, la portería y tienda de las misiones, el salón de actos, la iglesia, la capilla de la Beata Teresa de Calculta, una sala de reuniones, una salida auxiliar del convento y los accesos a dos escaleras y al jardín exterior pero intramuros del convento, muy amplio...
El pasillo que digo es el que da a este jardín; en la foto es el pasilo del piso 1º, de ventanas pequeñas 


(las fotos generales están tomadas del perfil en Gúguel Plus que tiene la Hospedería, aquí) 

El jardín está muchísimo más crecido que en la foto (que debió tomarse al poco de ser inaugurada la hospedería); aquí vemos mejor todo el primer piso de esta parte del convento, el pasillo de nuestro interés...
Y arriba los frailes, la comunidad de religiosos que viven y trabajan aquí, y atienden a todo el que se acerque...
Veamos, pues, ese pequeño tesoro recién descubierto...

 Ésta, en concreto, es la 5ª Estación del Vía Crucis...
«V (ème) Station», que en francés es 5ª Estación (del Vía Crucis, claro...)
 Miramos en el pie del grabado, a la izquierda... y hallamos dónde se vendía en el siglo XIX:
 «Paris. Eugène Jouy 49 rue St-André des Arts»
Es decir: que se podía encontrar (y comprar) en la ciudad de París, en el establecimiento de Eugenio Jouy [pronunciado /Yuí/ -sabiendo que esa /Y/ es como la /G/ argentina-], que se hallaba en el número 49 de la calle de San Andrés de las Artes.

Sigamos averiguando cositas...
«Imp. Lemercier et Cie. rue de Seine 57 Paris»
Es decir: se imprimió en la Imprenta de la Compañía del señor o de la familia Lemercier, la cual se ubicaba en la calle del Sena, número 57, en París.
Por tanto, una calle céntrica, cercana al río Sena, río que atraviesa la romántica París...
La calidad del grabado es notable, ya que está muy conseguido el efecto de las texturas: de las telas y los vestidos, así como el de la madera de la Cruz con que cargó el Señor Jesús...
Tiene pinta de ser de mediados del siglo XIX, hacia 1850, palmo arriba, palmo abajo...

Averigüemos algo más...
Un tal señor "A. Pingot" fue el que dibujó seguramente el original... O lo grabó. Si es que es un grabado, ¿o bien era originariamente una pintura, que luego se mandó a la imprenta para hacer múltiples copias -por tanto copias impresas- y así poderlas comercializar mejor?

Debe ser algo de eso, porque no son dibujos en color (serían los originales), sino en una especie de "doble tinta", muy típica y tradicional de las imprentas (de costo barato o medio).

Busquemos algo de nuestro personaje "Eugenio Jouy", a ver qué nos dice San Gúguel...

En una tal «Grosvenor Prints» (aquí) hallamos a nuestro Eugenio Jouy, en varias pinturas...

Y podemos confirmar algunas cosas:
-- que nuestro Eugenio estuvo activo pintando/grabando entre 1850 y 1856,
-- que la Imprenta Lemercier estuvo activa al menos entre 1830 y 1860, (en la calle del Sena número 55 -dos menos que nuestra Lemercier- según una impresión de alrededor del año 1830; pudo cambiarse o ampliar negocio, al tomar el nº siguiente de la calle, el 57, en la misma acera, pues hay otra pintura, datada hacia 1850, en la que aparece el nº 57 de la calle del Sena -ver aquí- [téngase en cuenta que estos enlaces, con el tiempo, pueden no funcionar, puesto que esta casa londinense se dedica a vender estas litografías y demás; y cuando las haya vendido, los enlaces que he puesto aquí no funcionarán como es debido...])
-- que nuestro Eugenio no estuvo siempre en la misma calle de San Andrés de las Artes, sino también -hacia 1850- en el bulevar de Sebastopol, nº 46 (ver aquí; por cierto que en este otro lugar vemos que en 1863 mantenía esa misma dirección...)
-- que todo se realizó en París, en sus calles, en colaboración de unos con otros, el Jouy con el Lemercier; éste con otros, incluso de Barcelona o de los recién estrenados 'Estados Unidos de América': en la avenida de Broadway en aquel Nueva York decimonónico [aquí])

Buscamos más... Y nos damos cuenta de que nuestro ya viejo amigo Eugenio Jouy no sólo pintó o gravó o litografió... sino que también escribió o al menos publicó un libro titulado así: Catalogue général des gravures, lithographies et photographies de Eugène Jouy. Data de 1860 (una minimísima ficha en Gúgel Libros, aquí). De nuevo, hacia la mitad del siglo XIX. No habíamos intuído mal al principio, por lo que se ve... Seguro que en la Biblioteca Nacional de Francia tienen algún ejemplar de ese libro... vamos hasta allá...

Pero, antes, asegurémonos de algo: ¿hay algo más de él en Gúgel Libros? Pues sí: que en 1866 daba a la imprenta -del Sr. Poitevin- una segunda entrega del libro anterior, titulada así: Deuxième supplement du catalogue général des gravures, lithographies de Eugène Jouy, éditeur (aquí). O sea, que nuestro amigo se dedicaba a ello con empeño. Eso parece.
 
Ahora sí que podemos ir a la Biblioteca Nacional de Francia (catálogo general). Buscamos por el apellido, por si acaso nos pueden orientar los buenos trabajadores de esa señora Biblioteca... y vemos lo siguiente: hay un Eugenio Jouy, nacido en 1807, que es alcalde de Carcasona y diputado del departamento del Aude, en Francia (capital: Narbona; e incluye a Carcasona; abajo queda Perpiñán y, más abajo, Andorra; y al noroeste, Tolosa), en plena mitad del siglo XIX. No parece que sea éste nuestro personaje (ver aquí). Nuestro gozo en un pozo... ¿Qué hacer?
 
Al menos sacamos en claro que la imprenta Lemercier y Compañía funcionó entre 1827 y 1899, que varió de domicilio, que debió ser empresa familiar y luego fue ayudado por otros (amigos, socios, etc.), que estuvo muy activo, porque casi dos siglos después -y tras todas las guerras, incendios, robos y demás lindezas que nos ha dejado la historia francesa y mundial- aún se pueden ver y comprobar un número alto de publicaciones imprimidas por esa empresa (siendo que sus productos no iban a los conventos mayoritariamente, sino con gran seguridad a las casas de los burgueses acomodados y de la aristocracia; tal vez, también, a las rectorías de los eclesiásticos acomodados y alto clero).
Además: el fundador de la empresa fue Joseph Rose Lemercier, vivió entre 1803 y 1887; trabajó por su cuenta a partir de 1827; estuvo muy activo hasta la década de 1860 inclusive... 
(¿Que de dónde saco yo todo esto? Un poco de aquí -de una afortunada ficha del Museo Británico- y un poco de intuición al uso, que siempre viene bien cuando no se tiene otra cosa...) (De hecho, acabo de ver confirmada la actividad de la empresa aquí: estuvo activa de 1803 a 1901; lo cual significa que ningún hijo de J. R. Lemercier quiso continuar con el asunto más allá de la muerte de su padre, acaecida en 1899; dos años después, en 1901, ya desaparecía el taller..., lo justo para vender y cerrar.)

En fin, ¡¡vaya paseo!! Pero si estábamos descansando en la Hospedería de Caravaca... ¿cómo hemos llegado a París, en busca y captura de Jouy y al encuentro de Lemercier?...

Cosas que pasan en los conventos... ¡qué le vamos a hacer! Y eso que es apenas un grabado.

¿Te atreves a investigar algo más? ¿Y a visitarlo y hacerle una foto para poder decir: "yo estuve allí y lo he visto con mis propios ojos"? Si coincidimos aquí, te cuento algo más.
 

22.10.13

Lugares del Carmelo Teresiano: PAÍSES (IV)

Sigo avanzando en las actualizaciones de los PAÍSES en donde hay frailes, monjas y/o seglares del Carmelo Teresiano.

El listado completo y actualizado (con todos los enlaces internáuticos) está aquí, en la sección:

En esta entrada del blog sólo pongo los últimos países que he ido completando y añadiendo a la lista. Nos vamos a los "Mares del Sur", a las antípodas de España...

Son los siguientes:

- AUSTRALIA (y la isla y estado australiano de Tasmania)
- NUEVA ZELANDA
- PAPÚA-NUEVA GUINEA (con la Isla Yule)
- SAMOA OCCIDENTAL
- WALLIS Y FUTUNA

Como se puede entender, todos esos países o regiones independientes (como Wallis y Futuna) son islas, en pleno Océano Pacífico, de ahí el nombre del continente: Oceanía.

Aprendamos un poco de geografía, aunque sólo sea por el ámbito carmelitano-teresiano, y veamos dónde están esos países recónditos y tan curiosos para nosotros...
 
Foto de: Saber es práctico = Sep.com, en la noticia titulada «Países de Oceanía (2013)», puede verse aquí: http://www.saberespractico.com/estudios/geografia-estudios/paises/paises-de-oceania/ 
Podemos ubicar todos los países... ¿todos? ¡Vaya!, nos falta uno: Wallis y Futuna (que no es el padre de Wally -¿Dónde está Wally?-, sino unas islas de habla francesa oficial pero en las que se maneja muy bien el inglés, y también, evidentemente, el walliense, y que se halla entre Samoa Occidental -la isla más occidental de nuestro mapa- y la isla de Fiyi; ver aquí).

Así es como se ve la zona desde el satélite...

                     (fuente: aquí)
(si se afina la vista, se puede ver a una monja carmelita descalza saludando desde Tasmania...)

Nos puede parecer muy exótico y lejano (como de novela, incluso), pero pensemos...
Paisaje exótico oceánico...
Foto tomada del blog: Lugares exóticos (ver aquí)
...que la primera fundación de monjas en Australia, que se verificó en 1885, se realizó, nada más y nada menos, que desde un Carmelo de Francia... ¡país vecino nuestro! Fue el Carmelo de Angoulème, ya desaparecido (cerrado con la Revolución Francesa, restaurado con en 1854, y seguramente vuelto a clausurar con las leyes eclesiásticas de 1880 o tal vez en la primera década de 1900 -de nuevo otras leyes en 1903-, que acabaron con muchas presencias de conventos y monasterios de las órdenes religiosas, entre ellas, la del Carmelo Teresiano; muchos frailes exiliados en 1880 llegaron a España, a Navarra y también al Desierto de Las Palmas).

Y para quien quiera saber más -siempre hay alguno muy interesado en saber más-, aquí le dejo un mapa más detallado de toda la zona, donde se puede ver la demarcación de cada país, y también sale la diminuta Wallis y Futuna... Así que todos contentos.

Tomado de aquí: http://go.hrw.com/atlas/span_htm/oceania.htm -donde se podrá aprender mucha geografía-
Entonces... ¿Quién se anima a dar una vueltecita para conocer a esos frailes de la Provincia OCD Anglo-Irlandesa -que fundaron en 1955 en Oceanía-, y a esas monjas venidas de muchas naciones -incluso desde Tailandia-, que llegaron mucho antes que los frailes -en 1885, desde Francia-, y a esos numerosos carmelitas seglares (ocds) -también muy antiguos, quizá desde 1909 o antes..., aunque sólo queda constancia documental de la erección canónica en 1964...-, seglares que incluso echan en falta que haya más presencia de los frailes, para ayudarles y animar espiritualmente las fraternidades -por ejemplo en Melbourne, estado de Victoria, Australia (en donde les atienden un salesiano y un oblato de María Inmaculada- porque los frailes tuvieron que cerrar en 2008 (después de estar allí desde 1988, veinte años)... ¡Ah, la historia de los conventos y de sus moradores!...

21.10.13

Lugares del Carmelo Teresiano: PAÍSES (III)

Se sigue actualizando la lista de "países" que poseen presencias del Carmelo Teresiano (sean frailes, monjas o seglares), dentro de la sección «Lugares del Carmelo Teresiano». Ya apareció una primera lista larga de países aquí; luego se publicó una actualización de países aquí; y ahora una nueva actualización, con algunos países más. Son éstos:

- EGIPTO
- IRÁN
- MESOPOTAMIA
- PERÚ
- TIMOR ESTE

Entre ellos, están países históricos, es decir, países donde el Carmelo Teresiano estuvo, pero ya no está (como en Irán y en Mesopotamia). También países actuales: donde el Carmelo Teresiano lleva ya una historia memorable de presencia en esos países y sigue estando allí (como en Perú y en Egipto). Y, además, hay un país de presente y de futuro: donde el Carmelo Teresiano está y pretende ampliar su presencia, con nuevas fundaciones (como es el caso de Timor Este). Así tenemos un poco de todo, como en botica: para todos los gustos.

La lista de "ciudades" se va alargando también, a la vez que completando. Ya que los datos relativos a los monasterios de monjas de Colombia ya están colocados en su subsección correspondiente (ver aquí: ir al listado de "ciudades"). Se está completando también el catálogo de conventos y de monasterios del Perú, incluyendo bibliografía histórica, con abundantes datos precisos sobre la fundación de esas casas de monjas y de frailes en esa linda tierra sudamericana.

 
En este mapa de Perú hay señaladas
algunas ciudades que tienen
presencia carmelitana
(Lima, Trujillo, Cuzco, Arequipa)




En Dili, la capital, están las monjas carmelitas descalzas.
Los frailes están en proceso de fundación (por parte de la Provincia
de Portugal y la Conferencia Ibérica de Provinciales)
 

Auténtica deportividad



La palabra mueve... Y el ejemplo conmueve
 
En España, en Navarra, en la carrera de Cross de Burlada, el 2 de diciembre de 2012.
Sucedió un hecho muy interesante; nos sirve de testimonio de integridad para la vida. En este caso, en el deporte.
 
Uno de los atletas va en 1ª posición y va a ganar la carrera. Es el keníata Abel Mutai, de raza negra (se ve en la foto: va en primer lugar). Es poseedor de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Es el favorito y está a punto de ganar la carrera...
 
...pero a pocos metros de la meta, confunde el tramo final de la competencia, y cree haber ganado ya...
...por lo que afloja el paso y, ya relajado, comienza a saludar al público, creyéndose -obviamente- vencedor...
 
Detrás de él va un deportista español, de 24 años, de raza blanca, llamado Iván Fernández Anaya (se ve en la foto y va en segundo lugar).
 
Este corredor se da cuenta de que su compañero se equivoca -pues se ha parado metros antes de la meta-. ¿Qué hace? ¿Qué decisión toma en esa tesitura?
 
Muy sencillo. No lo duda. Se queda detrás de su compañero que va en primer puesto, y le indica con el brazo la dirección de la meta, casi empujándolo -porque él va corriendo y su compañero ya casi camina-. Lo lleva literalmente hasta la meta y deja que siga delante de él: el keníata gana la prueba; el español, en 2º lugar.
 
Al terminar la prueba deportiva, preguntan al corredor español:
«¿Por qué has hecho eso? ¿Por qué no has pasado por delante y has ganado la prueba, aprovechando la confusión del keníata?».
 
La respuesta del corredor español es ésta:
«Aunque me hubieran dicho que, ganando, tenía plaza en la Selección Española para el Torneo Europeo, no me habría aprovechado. Creo que es mejor lo que he hecho que si hubiera ganado. Y esto es muy importante; porque hoy en día, tal como están las cosas en todos los ambientes (en el fútbol, en la sociedad, en la política), donde parece que todo lo honrado ha perdido su valor, un gesto de honradez va muy bien».
 
Aquí tenemos una prueba palmaria de auténtica deportividad. En el deporte, como en los negocios, en la amistad, en la familia, en el voluntariado, en la universidad, en la política, en la organización o en el entretenimiento... ¡las formas y los medios de conseguir algo son muy importantes!
 

20.10.13

Archivística conventual

Para los que no anden duchos en eso de la "archivística", hay que decir: es la ciencia y la técnica de crear, mantener, conservar, gestionar y difundir los archivos, tanto públicos como privados, de valorarlos y de formar a especialistas que sepan cuidar el patrimonio documental que en ellos se guarda y atesora, a veces desde hace muchos siglos. Eso es la archivística.

Para entender los archivos conventuales hay que leer bastante de la historia de la orden o congregación religiosa a la que pertenecen esos archivos, para captar más fácilmente el sistema archivístico (local, provincial, general)
 
¿Y 'conventual'? Se refiere a los conventos de frailes y de monjas asociados, a las órdenes religiosas (no monásticas: los monjes tienen archivos monásticos, normalmente muy antiguos, medievales, que requieren otro tipo de aplicación y de discernimiento). La archivística conventual estudiaría y se preocuparía de la ingente cantidad de archivos privados, eclesiásticos, pertenecientes a los conventos de frailes, de monjas (de órdenes mendicantes, originales -siglos XI al XIII- o las reformadas -siglos XVI al XVII-), de congregaciones religiosas (nacidas principalemente a lo largo del siglo XIX e inicios del XX) y de institutos religiosos (creados la mayoría a lo largo del siglo XX). Todas esas familias religiosas, esos entes que llamamos "conventos", contienen en sí muchas veces un archivo histórico, otro archivo de oficina y forman parte de un sistema de archivos más o menos definido. Veámoslo.

Los conventos suelen poseer ciertos fondos musicales interesantes, si no muy
antiguos (como los archivos monásticos), al menos sí de considerable valor
(patrimonial, documental, religioso, litúrgico y musical) que hay que investigar

Es importante tener en cuenta las características de cada instituto religioso, porque según haya evolucionado a lo largo de la historia, nos encontraremos con un tipo u otro de documentación, más legal o más espiritual, más religiosa o más histórica, más fragmentada o más compacta.
 
Según la actividad del instituto religioso, se crearán unas secciones u otras en el archivo conventual
así como en el respectivo archivo provincial y, sobre todo, en el archivo general del mismo instituto

También influyen mucho los avatares políticos, sociales, religiosos, militares, naturales... Si cierto convento ha sufrido muchas guerras, su archivo conventual habrá notado el asedio, la quema, el robo, la mutilación, la sustracción temporal, incluso la modificación... de sus fondos, de la documentación original y, concretamente, la más sensible desde el punto de vista económico y patrimonial.

De la misma manera, la naturaleza también puede haber hecho mella en la historia y actualidad del archivo conventual, pues un terremoto, un incendio, una inundación, y otro tipo de catástrofes naturales hacen que el archivo se resienta y pueda desaparecer en su totalidad, o solo queden de él unos pocos fragmentos dispersos, muy difícilmente relacionables a posteriori.

 
En nuestra era digital, una época en la que lo manuscrito tiende a desaparecer o a minusvalorarse, es fundamental conservar los pocos manuscritos que aún perviven de nuestro tiempo, para que dentro de cien años o más puedan historiar nuestro devenir por el mundo; también es bueno imprimir los mensajes o cartas enviados por correo electrónico (o por otra vía digital, no analógica) que merezca la pena conservar para la posteridad, para que quede constancia de tal actividad (empresarial, religiosa, litúrgica, espiritual, congregacional, administrativa, legislativa o de cualquier otro tipo).

Los libros de cuentas o de misas; los de bautizos, confirmaciones y matrimonios (para parroquias); libros de difuntos (propios y ajenos), de crónicas, de visitas canónicas (generales, provinciales, apostólicas); libros de novicios y profesiones simples o votos temporales (para los noviciados y casa de estudio o juniorados); los de profesiones solemnes o votos perpetuos (para las casas donde se efectúen); los de ordenaciones sacerdotales (para los institutos masculinos); libros de actas capitulares (donde se anotan las elecciones canónicas y otras decisiones comunitarias de las que se levanta acta). Todo ese material es fundamental para luego conocer el devenir del convento, para dar fe de lo que se ha hecho (ante cualquier revisión administrativa, canónica o de otro tipo) y también para orientar el futuro, tan necesitado de partir de un presente claro, conciso y recto.

 
Por eso es bueno conservar sabiamente el patrimonio documental, también hacer expurgos del material inservible (hay que guardar, pero no cualquier papel); de ahí, la necesida de formar a personas especializadas o al menos sensibilizadas con todo ello: es nuestro pasado y construye nuestro futuro. Si nadie supo que estuviste, ¿quién va a poder dar fe de ello? El carisma de cada instituto está en juego en la conservación (o no) de los archivos conventuales. Nada menos...

Anexo 1: El sistema de archivos básico en la archivística conventual

1) archivo conventual (histórico -a partir de 70-100 años-; de oficina -hasta 5-10 años-)
2) archivo provincial (de la provincia religiosa o demarcación correspondiente: funciona como archivo histórico, como archivo central -para los diversos conventos de la provincia-, como archivo de oficina -para los asuntos de procura, mártires, y otros- y a veces como archivo intermedio -de cara al archivo general-)
3) archivo general (contiene archivo histórico de toda la orden o congregación o instituto religioso; archivo central -para las diversas provincias-; archivo de oficina -para los asuntos de la procura general o de la procura de misiones, por ejemplo-; y se sirve de los archivos provinciales -en su función de archivos intermedios- para dirimir algunos asuntos concretos de los conventos y de las personas, especialmente cuando se tratan de temas interprovinciales, interregionales e internacionales)

4) biblioteca auxiliar del archivo conventual
5) biblioteca auxiliar del archivo provincial
6) biblioteca auxiliar del archivo general
(por eso son tan importantes las bibliotecas -en todos sus niveles-, porque dan la clave de interpretación de la documentación en cada uno de los archivos y favorecen la investigación y la interdisciplinariedad)

(se trata de que la misma vida se representa -en pequeño- en cada archivo y biblioteca)

19.10.13

Lugares del Carmelo Teresiano: PAISES (II)


Como ya prometí -y lo prometido es deuda- iría actualizando la lista de países en los que hay o ha habido presencia teresiana-carmelitana (de frailes, monjas o seglares).

Ya dí una larga lista en una entrada anterior, la 1ª parte (ver aquí); ahora ofrezo una pequeña actualización, según voy hallando nuevas noticias o noticias antiguas que no conocía y que voy agregando al listado (en forma de enlaces internáuticos, visibles cuando se pasa el ratón por encima de las palabras destacadas).

Así, pues, los nuevos PAÍSES añadidos son:

1) SIRIA (por la antigua misión de Siria; ver aquí el informe del P. Archivero General)

2) TURQUÍA  (igualmente, por la antigua misión de Siria; ver aquí el mismo informe)
y
3) CHILE (por el informe del P. Comisario General OCD de Chile; ver aquí)



¿Dónde encuentro la información? Sencillo: principalmente en los boletines periódicos que emite la Casa General OCD, y que se pueden hallar en la página web de la Orden: www.carmelitaniscalzi.com ,
yendo a la sección "Curia General": http://www.carmelitaniscalzi.com/curia-general/padre-general , y dentro de ella, en la lista de enlaces que hay en la parte superior de la página, elegir el que dice "Communicationes" (boletín de la Casa General):
http://www.carmelitaniscalzi.com/curia-general/communicationes 

Communicationes
Ahí se halla el archivo de todos los boletines emitidos desde hace años; y ahí se encuentra, negro sobre blanco, todo lo relativo a los conventos, en noticias que se van dando poco a poco y con multitud de detalles (años de fundación, presencia histórica, actualidad, servicios apostólicos de cada casa, proyección exterior, importancia patrimonial, etc.)
Recordemos: http://www.carmelitaniscalzi.com/curia-general/communicationes
 

17.10.13

El ánimo..., Dios y el testimonio

(en el día de san Ignacio de Antioquía, obispo y mártir [107])
--lectura de laudes del 'Común de un mártir'--
«¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo» (2 Cor 1, 3-5).
1) El ánimo...

       «Tengo el ánimo por los suelos», decimos a veces; «Estoy muy animado», decimos otras; «No me siento con ánimo, la verdad...», confesamos en algunas ocasiones; y, en otras, exclamamos admirados ante ciertos congéneres nuestros: «¡Qué ánimo que tiene, estoy asombrado! Hasta espabila a los muertos». Parece que es cuestión de ánimo; el ánimo...
       ¿Y qué o quién es el ánimo para que nos agarre sin soltarnos -como a presos- y nos suba o nos baje o nos traiga y nos lleve, e incluso nos arrastre, por los tortuosos laberintos de la afectividad -recordando un título del pensador José Antonio Marina-, o para que nos convierta en poderosos baluartes contra la desesperanza o nos hunda en lo más recóndito de los abismos, allá en donde nadie osa pronunciar palabra alguna, por incapacidad de pronunciarla o por temor a no ser escuchado siquiera...?

       El ánimo, esa poderosa arma o herramienta o elemento constitutivo de nuestro ser como humanos. ¿Los seres animales tendrán ánimo? No estoy muy seguro. Lo que sí sé es que los seres humanos sí que lo tenemos y que nos ocasiona cuantiosos problemas si no sabemos manejarlo o educarlo o amaestrarlo; o bien, por el contrario, nos proporciona innumerables y constantes experiencias de 'éxtasis' -tomando el significado que le da el profesor Alfonso López Quintás- cuando está centrado o parte -en su recorrido vital- desde el centro de nuestra persona, desde el núcleo (corazón-mente, en latín: cor,cordis + mens,mentis), hasta los extremos de nuestro ser (sean éstos los dedos de las extremidades o bien sus prolongaciones -siguiendo la sugestiva interpretación del sociólogo de la comunicación Marshall McLuhan según el cual "el medio es el mensaje..., el medio es el masaje", por lo que las prolongaciones vendrían a ser: el ratón [mouse] o puntero la prolongación para el dedo de la mano; y la rueda del automóvil o del tren de alta velocidad, para el pie...-).
       En medio de esta aparente paradoja -ánimo sí, ánimo no; ánimo bajo, ánimo alto; etc.- acaece el acontecimiento «Dios»: Dios acontece, se hace presente de manera salvífica, restauradora, misericordiosa y transformante. Veamos cómo.

2) Dios

       En el epígrafe anterior -con toda la intención- no he citado una sola vez la Biblia; en él no hay sombra de Dios -en principio- sino solo del hombre; y ya sabemos que cuando al hombre se le deja solo ("solo de la mano de Dios", decimos en expresión popular), no termina de distinguir su mano derecha de la izquierda..., como los ninivitas del tiempo de Jonás (cf. Jon 4, 11), y como Jonás mismo, que no distinguía lo suyo de lo de Dios, puesto que todo era una sola cosa y no podía haber distinción: Dios le alimentaba, Dios le animaba, Dios le mandaba a profetizar, Dios le protegía del sol, Dios le daba la sombra del ricino, Dios se la quitaba -para que aprendiera el valor de las cosas, valor desde Dios-, Dios le... Dios era el centro, y Jonás no acababa de aceptarlo en la práctica: si Dios es el centro, el pecado no tiene importancia absoluta, acaba por ser una anécdota -amarga, ciertamente, pero anécdota al fin y al cabo-; y eso no lo podía tolerar Jonás, tan apegado a las formas y a la ley, y sabedor al mismo tiempo de la misericordia infinita de Dios y de su ser inabarcabale y omnipotente. Jonás, buen conocedor de Dios... ¡Por eso huye de Él! Porque no hay quien resista en su presencia si su centro (corazón-mente) no está centrado en Él; y Jonás andaba centrado en sus cálculos y cábalas de cómo tendría que ser la salvación: éstos sí, y aquéllos no; y a los ninivitas, que les parta un rayo: ¡por haber sido malos y desleales a Dios! Y ya está, sin vuelta de hoja (qué gracioso era este Jonás). Pero es que la salvación -gracias a Dios- es de otra manera; ¿acaso Jonás hubiera resistido un juicio divino como el del justo Job? A lo mejor, a lo mejor... Pero quizá se hubiera quedado solo en el mundo; solo él y Dios; y ya dice el Génesis que «no es bueno que el hombre esté solo» (Gén 2, 18); ¿qué sentido tendría un mundo con Jonás y Dios solo? Jonás es profeta -ha recibido esa vocación de parte de Dios- no para sí mismo, sino "para los otros". Y si elimina a "los otros", ¿con qué se queda? ¿Consigo mismo solamente? ¡Pues vaya un aburrimiento! La cosa no funciona así; y Jonás, en el fondo, lo sabe; por eso huye, porque no halla solución a esta paradoja, ¡la gran paradoja! Dios es potente y justo, terrible y temido... pero también «es clemente y misericordioso», «lento a la cólera y rico en clemencia», como nos recuerda el salmista y de él se hace eco Jonás (cf. Jon 4, 2b); o el mismo Pablo: «Padre de misericordia y Dios del consuelo» (2 Cor 1, 3). Jonás viaja de acá para allá, llevado por ese ánimo descontrolado de querer controlar el destino (el propio, el ajeno). Pero sabe que antes o después tendrá que sucumbir y dejarse 'animar' por Dios. Hasta que, por fin, lo hace: se pone en pie, se sacude la modorra espiritual, va a Nínive, predica la conversión, profetiza el oráculo divino -en verdad y desde la verdad-, y obtiene su fruto. Claro, eso ya lo sabía Jonás: «toda palabra tendrá su fruto» (cf. Is 55, 10-11); y por eso se había desanimado en su oficio, porque -según sus cálculos- los ninivitas habían pecado y tenían que pagar por ello (el que la hace, la paga) y el cortocircuito que significaba la misericordia de Dios... eso no estaba en sus planes, porque daría con éstos al traste... ¡y eso no podía ser de ningún modo!
       ¿Pero de qué 'ánimo' estamos hablando cuando nos referimos a que Jonás se dejó 'animar' por Dios? Y sacó el ciento por uno de fruto...

3) El testimonio

       O "martýrion", aposición al testimonio; el testigo, el mártir. Para testimoniar con la vida o con la existencia humana, hace falta recibir el suficiente 'ánimo' como para no desfallecer a medio camino o incluso antes de haber comenzado a testimoniar... ¿De dónde viene ese ánimo? ¿Por qué nos viene? ¿Para qué lo recibimos?
       «Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios». De Dios viene y a Dios va; de Él nos viene y va dirigido a nuestros hermanos, viva imagen de Dios, del Cristo sufriente, martirial en carnes propias. Quizá nosotros no debamos sufrir en directo, sino solo animar a los que sufren de verdad; ése ya es un testimonio, ése ya es un válido martirio, el de ser cauce del 'ánimo martirial' con el único fin de animar a los siervos del Señor, a los servidores de la Palabra, a los apóstoles de la caridad, a los diáconos del servicio a la comunidad, a los pobres de Yahvéh... El ánimo no es propio ni para uno mismo. El ánimo es para darlo, para servirlo en raciones o a tutiplén, según sean las circunstancias. Las de Ignacio de Antioquía fueron los leones, que lo convirtieron en «trigo de Dios» (palabras textuales del propio Ignacio en una de sus cartas a las Iglesias).
       Pero uno puede pensar que si el 'ánimo' no es de uno ni para uno, ¿entonces qué? ¿Qué pasa conmigo, si al final, no me queda ánimo para animar o ni siquiera para estar o para ser...? En realidad, ese 'ánimo' que nos viene de Dios tiene la propiedad distributiva en sí: se distribuye según la necesidad del momento; una parte va para el mártir, el testimonio fiel; otra parte va para el mediador de ese ánimo (que ahí puede encontrarse uno mismo); otra parte va para los que ven, presencian o tienen noticia de todo el asunto (a ellos les llega también el testimonio, por vía indirecta); y otra parte permanece en la escena de todo este auténtico 'teodrama' -recordando la serie teodramática del gran teólogo y creativo Hans Urs von Balthasar- para cualquier viandante, transeúnte o pasante incircunstancial; es decir, para todo aquel que, por las ruecas del destino, haya de pasar por aquí..., también para él hay una parte de 'animo'. Recordemos: «repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios»; partes hay para todos; el 'ánimo' llega para todos y aún sobra...

       'Ánimo' para la experiencia de vida cristiana; 'ánimo' para los momentos cruciales de testimonio especial; 'ánimo' para lo cotidiano y 'ánimo' para lo extraordinario; 'ánimo' para dar y 'ánimo' para tomar; alimentarse de este 'ánimo' es beber en las fuentes de vida eterna: que hacen que lo de hoy sea poco (el presente) y haga falta también el mañana (el futuro) y aún el ayer (el pasado), para purificarlo y que sea fuente -él también- de ánimo salvífico.

*                    *                    *                    *                    *

Responsorio de la lectura propia del Oficio de Lecturas de S. Ignacio de Antioquía:
     
«Nada os es desconocido si mantenéis de un modo perfecto, en Jesucristo, la fe y la caridad, que son el principio y el fin de la vida: El principio es la fe, el fin la caridad.
»Revestíos de mansedumbre y convertíos en criaturas nuevas por medio de la fe, que es como la carne del Señor, y por medio de la caridad, que es como su sangre. ---El principio es la fe, el fin la caridad.»

16.10.13

Lugares OCD: CIUDADES - letra A (I)

En continuación con la entrada anterior -un listado de las actualizaciones internáuticas de los "países" en los que está presente el Carmelo Teresiano (aún por completar, claro está)-, ofrezco seguidamente el listado de las CIUDADES comenzadas por la letra A, en donde hay o hubo presencia del Carmelo Teresiano, y de las que he podido conseguir al menos un enlace de internet; todo lo cual se podrá consultar directamente en la sección de este blog, titulada: Lugares del Carmelo Teresiano (ver aquí).

Así pues: el listado de las CIUDADES (o pueblos o pedanías o aldeasbarrios de las zonas metropolitanas) con presencia del Carmelo Teresiano, letra A:

· A Coruña / La Coruña
· Abancay
· Abidjan / Abiyán
· Adelaide
· Adro
· Aguascalientes
· Alapuzha
· Alba de Tormes
· Albacete
· Alcabideche 
· Alcalá de Henares
· Aldehuela 
· Alenchi 
· Alepo  
· Alessandretta  
· Alessandria 
· Algezares
· Alicante 
· Allende 
· Allepuz
· Almería
· Almodóvar del Campo 
· Alost 
· Alquerías del Niño Perdido
· Altea 
· Alto de Escuque 
· Altoona 
· Álvaro Obregón 
· Amaravila 
· Amatitlán 
· Ampasanimalo 
· Amphoe Muang  
· Amposta
· Ancola
· Ancona
· Andes, Los  
· Angoulème 
· Ankola o Ancola
· Annamanada 
· Annezin 
· Antequera
· Antignano 
· Antioquia 
· Antwerpen o Anvers
· Anzio 

· Apia
· Aravaca
· Arcetri  
· Arenas de San Pedro 
· Arenzano  
· Arequipa 
· Arezzo 
· Argenteuil 
· Arnhem
· Arua
· Ashfield 
· Asunción o Nuestra Señora Santa María de la Asunción  
· Atlixco o Heroica Atlixco o Atlixco de Múgica y Osorio 
· Auchenflower 
· Auckland 
· Auco
· Auderath
· Aufkirchen 
· Augsburgo
· Autún
· Aveiro
· Avessadas 
· Ávila 
· Avón
· Ayacucho
· Azul

(corresponden a países de África-Madagascar, América del Sur, Centroamérica y Europa)

(actualizado al 2 de enero de 2015)

15.10.13

Lugares del Carmelo Teresiano: PAISES (I)


Actualización de los PAÍSES  y  REGIONES  en la sección:




(listado de países que tienen al menos un enlace internáutico carmelitano general):
(esto es solamente un índice o RESUMEN, que cada poco actualizaré.
Para acceder a cada uno de los países, ir a Lugares del Carmelo Teresiano)


A
- ALEMANIA 
- ANDALUCÍA
- ANGOLA 
- AQUITANIA 
- ARAGÓN 
- ARAGÓN-VALENCIA 
- ARGENTINA (los ocds) 
- ARIZONA 
- AUSTRIA 
- AVIÑÓN 
- AVIÑÓN-AQUITANIA  

B
- BIELORRUSIA 
- BOLIVIA 
- BURGOS
- BURKINA FASO 

C
- CALIFORNIA
- CALIFORNIA-ARIZONA 
- CANADÁ
- CANARIAS 
- CARIBE 
- CASTILLA 
- CATALUÑA 
- CEILÁN 
- CENTROÁFRICA 
- CENTROAMÉRICA 
- COLOMBIA 
- CONGO 
- CONGO-BRAZZAVILLE 
- COSTA DE MARFIL 
- COSTA RICA 

E 
- EL SALVADOR 
- ENGLAND 
- ESLOVAQUIA 
- ESPAÑA 
- ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA 
- ESTADOS UNIDOS MEXICANOS 
- EXTREMADURA 

F
- FRANCIA 

G 
- GRAN BRETAÑA 
- GUATEMALA 

H
- HOLANDA 
- HONDURAS 

I
- INDIA (solo ocds)
- IRLANDA 
- ISLANDIA 
- ISRAEL 

K
- KAZAJISTÁN 

M
- MADAGASCAR 
- MÉXICO 
- MOZAMBIQUE 

N
- NAVARRA 
- NICARAGUA 
- NORUEGA 

P
- PAÍS VASCO 
- PAÍSES BAJOS 
- PANAMÁ 
- PARAGUAY 
- PARÍS 
- POLONIA 
- PORTUGAL 
- PUERTO RICO 

Q
- QUEBEC 

R
- REINO UNIDO
- REPÚBLICA CENTROAFRICANA 
- REPÚBLICA CHECA 
- REPÚBLICA DEL CONGO 
- REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO 
- REPÚBLICA DOMINICANA 
- REPÚBLICA TOGOLESA  
- RUSIA 

S
- SUIZA 

T
- TOGO 

U
- UCRANIA
- URUGUAY 

V
- VENEZUELA

Para ir de excursión virtual al Carmelo Teresiano Mundial... aprendiendo culturilla 'carmelitana'